sábado, 7 de junio de 2014

Volta a Peu a Benissa (07-06-14)



Un año más vuelvo a Benissa para participar en la Volta a Peu, y como viene siendo habitual, suele ser la carrera que pone punto y final a la temporada (aunque ya se sabe que con frecuencia, mis temporadas acaban una semana y empiezan a la siguiente...). Este año debido al ajetreo de la vida cotidiana no he podido participar en el circuito de la Marina Alta, pero para matar el gusanillo, Benissa siempre es una buena opción. Este año el recorrido variaba respecto al de los últimos años, pero ya se sabe que en Benissa, por mucho que cambie el circuito, cuestas iba a haber para aburrir.

Como siempre, antes de la carrera nos reunimos varios compañeros del CAB para hacernos las fotos de rigor y compartir los momentos previos, que en esta carrera con frecuencia suele ser una “despedida” hasta después del verano. Después de las fotos,  nos prepararnos para el ataque, siempre con precaución a estas alturas del año ya que el calor aprieta bastante.

Tras unos minutos de espera en la salida (muy amenos junto a los compañeros del CAB) las 19:00 se dio la salida a esta multitudinaria carrera. Los primeros metros, cuesta abajo intenté hacerme hueco y avanzar posiciones con el fin de no quedarme cortado en la inmensidad del pelotón durante el recorrido por las estrechas calles del centro del pueblo. Una vez fuera del núcleo urbano, una terrible cuesta abajo (siempre que sea hacia abajo, vamos bien), para coger un tramos llano ya entre campos. Hasta ese momento, buenas sensaciones a ritmo constante y tratando de reservar para las subidas del final, aunque el calor lo iba a poner difícil. En este tramo me adelantaron como motos dos compañeros, Javi y Miguel Ángel, que iban a por todas. A partir de Km 3, el camino se volvió pendiente contínua por estrechos caminitos que nos ponían a prueba. Con un calor infernal, y casi sin aliento llegamos a Senitja, donde estaba el avituallamiento y el perfil nos daba una tregua (momentánea...). Aprovechando las estrechas calles para refugiarnos del sol y para refrescarnos, y de nuevo a seguir la ruta, ya en dirección a Benissa, por caminos. Continuaba con buenas sensaciones pese a la subida y al calor, pero había que seguir conservando fuerzas para la cuesta final. Además, iba con referencias visuales de compañeros y conocidos que iban por delante, ydaban una buena dosis de moral. De nuevo el perfil nos ponía a prueba, aunque  de manera más suave, y lo que verdaderamente castigaba ahora era el sol de cara. Las fuerzas continuaban acompañándome, así que seguí con mi ritmo constante, con las vistas puestas en el horizonte, donde ya se divisaba el pueblo. Ya en el Km 7, un tramo más llano con ligera bajada casi todo recto, al final del cual se divisaba perfectamente la terrible “pared” por la cual ya estaban subiendo los corredores que iban delante. La verdad es que este Km llano que me quedaba hasta la subida, estaba más pendiente de cómo iba a ser capaz de subir sin pararme que de marcar el ritmo: menuda cuesta... sin darme cuenta, tras cruzar bajo la autopista por un túnel, empezaba la ascensión. Las fuerzas ya estaban justas, y el calor era ya insoportable, así que había que hacer lo que se pudiese. Los primeros metros fueron llevaderos, con un ritmo defensivo totalmente; pero poco a poco el asfalto iba absorviendo mis suelas, y me costaba horrores continuar avanzando. No se veía el final de la ascensión, sólo se intuía, ya que la cuesta terminaba donde empezaban las primeras viviendas del pueblo.  El tramo final agónico, con algo de público animando, pero echando el alma en cada zancada. Los últimos metros los hice más por orgullo que por fuerzas, pero conseguí llegar arriba sin pararme, cosa que fue todo un logro con esa pendiente y el calor. Sin duda, muchísimo más dura que la tradicional cuesta que caracterizaba el final de esta carrera en ediciones anteriores: esta sin duda es “La cuesta” por excelencia del circuito. Ahora tocaba una larga bajada en la que las piernas tardaron muchísimo en responder, paso por la calle paralela a meta ya con mucho ambiente de gente animando, unos metros llanos hasta el giro de 180º para enfilar en ligera subida la meta. Últimos metros en los que apreté todo lo que puede (que era poco, la verdad...) espoleado por la multitud que animaba en meta.



Tiempo oficial: 42:30

Tiempo real: 42:22 (04:23 m/Km)

Puesto de llegada: 178  (1162 llegados a meta)



Tras la meta, breve recorrido rodeando la catedral para entregar el chip y recibir la camiseta conmemorativa y una botella de agua (este año, un poco escasa la atención al corredor).

Buena carrera y buen tiempo para estar lejos de mi mejor momento de forma. Eso sí, muchísimo sufrimiento en el recorrido, sobretodo en la cuesta final. Pese a todo, contento por volver un año más a Benissa y terminar sin lesiones una temporada más. En pocas semanas, una nueva temporada. Ahora a disfrutar del verano


 








domingo, 1 de junio de 2014

Carrera Solidaria Cruz Roja Valencia (01-06-14)



“Velocidad terminal” Una vez más volvía a Valencia capital para participar en una carrera. En esta ocasión, repito con la II edición del 5K que organizada por Cruz Roja a favor de niños con parálisis cerebral. Llevaba tiempo queriendo participar en esta distancia para ver si podía acercarme o en el mejor de los casos, bajar de 20'. Pese a que he apretado las últimas dos semanas, y he dejado atrás unas molestias de espalda, así que estaba preparado para batallar. El recorrido era totalmente llano, y discurría por ambos márgenes del antiguo cauce del Turia, con llegada en el parque de viveros. Destacar que el dorsal se recogía el día anterior en el Corte Inglés, junto con el cual te daban la camiseta técnica conmemorativa y algunos obsequios y descuentos.
Una hora antes, ya estaba yo por la zona de salida estirando y calentando, a fin de estar atento para coger posiciones y evitar al máximo las aglomeraciones. Buen ambiente de corredores, y algo escaso de público, si bien había una gran número de familias de afectados por la parálisis cerebral participando y apoyando a los corredores.
A las 10:00 se dio la salida, y los más de 1500 corredores tomamos las amplias avenidas de la capital. La carrera tuvo poco a destacar, ya que desde el primer momento la masa salió disparada, muy compacta a un ritmo muy vivo. Cerca del 1500, cruzamos el cauce y la carrera empezó a abrirse un poco y empecé a adelantar a un gran número de corredores. Los dos primeros Km's los pasé cerca de 04:00 m/Km, y con buenas sensaciones, así que de momento iba bien la cosa. Lo malo era aguantar!! A partir del Km 3, las piernas empezaban a dar avisos de que esa velocidad no estaba permitida, pero quedaba poco y había que aguantar. Además, continuaba adelantando corredores, y eso es una buena motivación en estos casos. De nuevo cruzamos el río en busca del Km 4, el cual llegó tras un giro de 180º. Ahora sí, continuaba con muy buenas sensaciones pese a ir ya al límite, mejorando un poco la previsión del tiempo, así que en el últmo Km lo di todo!! Eché el resto en la larga recta que terminaba en la rotonda junto a los viveros, adelantando a varios corredores más. Sin dejar de apretar, crucé la puerta entrando en el parque y apreté al máximo al ver el crono sobre la meta.


Tiempo oficial: 19'26'' (03:53 m/Km)
Puesto de llegada: 43  (1499 llegados a meta)

Tiempazooooooooo!!!! Menudo final...había sacado fuerzas de donde no había para terminar con muy buenas sensaciones la carrera, pulverizando mis mejores expectativas con creces. Ver que mantienes el ritmo y que no paras de adelantar es lo que ayuda a sobreponerte al cansancio. Tras la meta, recuperé el aliento y me refresqué todo lo que pude, porque la paliza que me había dado era buena. Pero, mereció la pena...por debajo de 20', gran  resultado!!
He de ser honesto, al menos comentar que  creo que el recorrido estaba mal medido y faltaban 200 m. aproximadamente para los 5Km. Al menos es mi sensación. Además de que el Garmin se ha quedado en 4840 m., veo difícil haber hecho esta marca. Pero bueno, hay veces que nos ponen de más y también cuenta ese tiempo. Además, el puesto de llegada está también algo desvirtuado, ya que la gran mayoría de los corredores eran familiares, amigos, o gente solidarizada con la causa que les importaba más bien poco quedar mejor o peor, sino colaborar (es que, si ves el resultado, parece que estoy en la élite...y no es para tanto...). Así que en realidad, corredores que fueran a disputar la carrera supongo que serían bastantes menos de los que llegaron a meta. En cualquier caso, el ritmo era para acabar en 20', y el puesto de llegada más que digno, así que muy contento. Muy buena carrera para hacer marca, con muy buena organización. Espero poder repetir en próximas ediciones





domingo, 4 de mayo de 2014

Subida a la Cruz de Benidorm (04-05-14)

“La cumbre más alta”. Después de fallar a las dos primeras ediciones de la Subida a la Cruz de Benidorm, este año tocaba cumplir y “sufrir” como dios manda en la ascensión más escarpada de mi ciudad. Como siempre, correr en casa es un placer, por mucho que se sufra…Pese a que no llevo un ritmo regular de entrenamientos, las últimas carreras (sobretodo el 20k de Siete Aguas), me han curtido en las rampas más exigentes, así que esperaba que mis piernas respondiesen. El recorrido en esta edición se alargaba hasta los 10k, consistente en salida desde el ayuntamiento, recorrer entera la Playa de Poniente para iniciar una durísima en interminable ascensión hasta la cruz, para luego bajar y volver prácticamente por el mismo recorrido hasta la meta. Antes de la salida, me encontré con compañeros del CAB y conocidos que también se embarcaban en esta batalla. La mañana era soleada, ideal para correr, con buen ambiente de corredores aunque escaso de público. La estrategia era conservar en el recorrido por la playa hasta el inicio de la subida, y una vez allí, subir con calma y con cabeza, dejando algo de reserva para la vuelta. A las 10:00 se dio la salida, y la masa salió disparada, como si fuese una carrera de 5k. Madre mía, qué ritmo! El primer Km lo pasé en 4:00 m/km, y aún me adelantaban corredores! Empecé a bajar el ritmo hasta rodar cómodo pero sin dejarme llevar mucho, y continuaba quedándome rezagado...pero esta gente no sabe que tenemos que subir hasta la cruz?, me iba preguntando a mí mismo. Menudo ritmo llevaban; empecé a dudar si era yo el que estaba conservando demasiado. Poco a poco el grupo que me precedía empezó a estabilizarse y a mantenerse, y casi sin darnos cuenta, llegamos a la primera de las rampas: desde ahí hasta arriba, 2km seguidos sin parar. En estas primeras cuestas alcancé a la mayoría de los corredores que me habían adelantado en la playa, lo que me dio moral para la subida. Poco a poco, las cuestas se iban endureciendo, primero serpenteando entre viviendas y apartamentos, y poco a poco, adentrándonos en la Serra Gelada, con los acantilados cono escenario. El último Km de ascensión se me hizo eterno, concentrado totalmente en mantener el ritmo, y en no desanimarme y venirme abajo, sin reparar en más objetivos que el asfalto que tenía tres metros por delante. Pese al sufrimiento, mis sensaciones eran buenas ya que no iba a límite, y notaba que tenía fuerzas para la vuelta. A pocos metros para llegar al “llano” en la cima, me crucé con la cabeza de carrera (mi compañero del CAB Rubén, que iba pulverizado la carrera como si subir hubiese sido fácil...). Ya en la cima tras unos metros de falso llano y con unas vistas espectaculares de Benidorm, el avituallamiento que me vino de perlas!! Giramos 180º, y sin tiempo para recuperar, me lancé en picado por las mismas rampas que hacía unos minutos me habían puesto a prueba. Muy buenas sensaciones también en la bajada, mejor de las esperadas, hasta conectar de nuevo con la playa donde iba a estar la prueba de fuego: si de verdad había reservado bien y podía mantenerme los últimos 2km's, o por el contrario se me iban a hacer eternos y me hundiría. La estrategia era apretar desde el principio, aprovechando al máximo las buenas sensaciones. Y con esa propuesta recorrí toda la playa, con ritmos entre 4:15-25 m/Km durante todo el recorrido, y con muy buenas sensaciones, que me permitieron incluso adelantar a varios corredores. Últimos giros para enfilar en dirección a la plaza del Ayuntamiento, donde nos esperaba la ultima rampita, que no era nada en comparación con las “paredes” que habíamos escalado. Ahora sí, con algo más de ambiente, y con muy buenas sensaciones, la meta esperaba. Tiempo oficial: 46:29 Puesto de llegada: 39 de la general. 10 de mi categoría (162 corredores llegados a meta) Tras la meta, buen avituallamiento (coca cola, agua, zumos y fruta) y la bolsa del corredor, con el clásico caldo Aneto de las carreras organizadas por Brotons, una revista runner, lata de Burn y una bolsa-mochila. En cuanto a la carrera, totalmente recomendable si te gustan los reto, la superación y algo diferente. Eso sí, hay que venir con ganas de sufrir. Pese a todo, buenas sensaciones para una carrera tan dura, y también muy buen tiempo, mejor de lo esperado, aunque a estas alturas, uno siempre quiere más, incluso más de lo que puede 


















sábado, 26 de abril de 2014

Media Maratón Puerto de Sagunto (26-04-14)


Después de haber fallado este año a dos medias maratones que tenía programadas (Murcia y Ribaroja), quería quitarme la espinita y hacer alguna media antes del verano, y tras darle varias vueltas al calendario, por fin conseguí abrir hueco para participar en la Media Maratón del Puerto de Sagunto (Así que este año iba a hacer doblete en Sagunto, participando en las sus medias). Otro aliciente, volver a coincidir con Jose en una Media, porque hacía un montón de meses que no coincidíamos en una carrera...de hecho, hizo de perfecto anfitrión junto a su familia, junto a los que compartí los momentos previos a la carrera. Destacar que junto con el dorsal (que me recogió Jose), daban la bolsa del corredor, con camiseta técnica, revista runner y cupones descuento de tiendas y servicios deportivos. Después de las correspondientes fotos de rigor, nos dirigimos a la zona de salida...menudo ambientazo! El parque donde se ubicaba la salida y los alrededores estaban tomados por cerca de 2000 corredores que trotaban en todas direcciones. Además, muchos espectadores se preparaban para animarnos en la salida. Entre la multitud encontré al gran Andrés, con el cual también estuve en el 20K de Siete Aguas, y que venía dispuesto a pulverizar el crono. Poco a poco nos pusimos en línea de salida, pero bastante retrasados debido a la gran multitud de corredores, por lo que casi seguro que íbamos a perder mucho tiempo en los primeros Km's. Objetivo?, pues como no llevo una regularidad buena en los entrenamientos, y llevo dos semanas sin tirada larga, no sabía cómo iba a responder, aunque iba a tratar de dar el máximo. Pero si muchas expectativas...La tarde era soleada, con algunas rachas de viento ligeras, así que el calor y el podrían ser unos dignos enemigo. El recorrido era llano, con una primera vuelta de unos 5Km por el centro y por la zona del puerto, y luego una larga por la afueras, hasta Canet, terminando por el mismo recorrido que la 1ª vuelta. A las 18:30 se dio la salida, y debido a la masificación tardamos varios segundos en empezar a andar, y hasta que no cruzamos el arco de salida no pude empezar a trotar. Lo primero, tratar de recuperar posiciones y tiempo, y no quedarme cortado en posición retrasada por corredores que van a ritmos más lentos. Así que durante los 2 primeros Km's, fui adelantando sin piedad a todo el mogollón que tenía delante, buscando huecos imposibles, resquicios minúsculos y saliendome totalmente de mi ritmo para buscar una buena situación en el pelotón; eso sí, respetando al resto de corredores, sin empujar y sin recortar. La 1ª no tuvo más misterio que tratar de adelantar posiciones, pero sin volverme loco, ya que quería reservarme para terminar bien, y si podía, apretar al final. Al paso por meta, impresionante ambiente de público animando, lo cual me dio mucha moral y ánimo para la segunda y principal vuelta. Hasta ese momento iba muy cómodo, demasiado; tenía que frenarme porque mis piernas y sobretodo mi cabeza pedían más, pero había que conservar, que quedaba mucho. Cruzamos el cauce del río y bajamos por uno de sus margenes en busca del paseo marítimo de Canet. Desde la salida no paraba de adelantar corredores, sin llegar al límite, y seguía con muy buenas sensaciones a ritmo constante (4:20-25 m/Km). En paralelo al paseo marítimo, ya en Canet, mucha ambientación y aplausos de la gente prácticamente en todo el recorrido por esta zona. En el Km 10, el avituallamiento me vino de lujo para refrescarme y recuperar el aliento que ya empezaba a fallar. Pasado el 11, giramos para volver hacia el paseo, pero en esta ocasión, más cercanos al mar. Seguía con las buenas sensaciones, sin flaquear, si parar de adelantar, a ritmo constante, y echando cuentas de si podía acercarme a mi mejor marca (aunque más que nada por animarme...). Con muy buenas sensaciones recorrí la zona del paseo marítimo de Canet para llegar de nuevo al margen del río, y tras recorrer un tramo esta vez en sentido contrario, cruzamos el cauce, buscando de nuevo el Puerto de Sagunto. Seguía adelantando corredores, y aunque las fuerzas iban ya muy justas, mis cálculos mentales me situaban muy cerca de mi mejor marca en media maratón…incluso con posibilidad de bajarla. Tras un Km recto por la playa en el que recibimos bastantes aplausos y gritos de ánimo, enlazamos de nuevo con el circuito de la 1ª vuelta. Ya no quedaba nada, y hasta el momento la cosa iba bien. Pero claro, la gasolina en algún momento tenía que acabarse…y se acabó. En el Km 18, primeros síntomas de que las fuerzas iban ya al límite, coincidiendo con una zona desierta de espectadores y con el sol arreciando de cara. Aún así, seguí apretando al máximo para lograr mantener el ritmo y no hundirme. En el Km 19 los cálculos ya me pronosticaban que no iba a bajar mi mejor marca, lo que me dejó tocado anímicamente y decidí buscar un ritmo cómodo para llegar dignamente a meta. Tras un giro de 180º, el cartel del Km 20 y tras él, una larga avenida en al cual volvía a aparecer el ansiado público animando a nuestro paso. Tras un interminable Km agónico, en el que me costaba encontrar un ritmo constante, por fin de nuevo en el parque donde se encontraba la meta, con un llenazo total de espectadores aplaudiendo y animando, lo que me hizo reaccionar un poco y entrar un meta con algo de alegría. 

Tiempo oficial: 1h.35:33 
Tiempo real: 1h.34:15(a 4:28 m/Km) 
Puesto de llegada: 375 (1834 corredores en meta) 

Tras el arco de meta, buen avituallamiento de líquidos (agua y bebida isotónica), fruta, cocas, bollería…espectacular! Todo se agradecía después de la paliza que me había dado. Muy buena carrera, la organización genial y el trazado perfectos para conseguir marca. A ver si el año que viene estoy mejor y vengo a por un buen crono. En cuanto a la carrera en sí, mejores sensaciones de las esperadas, con un buen planteamiento y una buena estrategia que me permitió llegar en buenas condiciones casi hasta el final. Lástima no haber tenido algo más de fuelle en los últimos 3 Km’s, porque creo que podría haber rascado unos segunditos a mi marca personal, pero es lo que tiene no ser regular en los entrenamientos, que luego en carrera se acaba notando. Aún así, creo que me puedo dar por satisfecho, porque además de disfrutar no he sufrido mucho. Salvo cambio de última hora, creo que esta es la última media de la temporada, así que hasta dentro de unos meses me despido de las tiradas largas…volveremos a la carga después del verano!! 



 


domingo, 13 de abril de 2014

20K Siete Aguas (13-04-14)


“Rompepiernas”. En Siete Aguas, municipio volcado con el atletismo y pionero en la organización de carreras populares en la Comunidad Valenciana, se volvía a proponer una más que interesante iniciativa para los amantes del running, consistente en recuperar el recorrido original de la primera carrera popular de Siete Aguas, que con el tiempo derivaría en el Gran Fondo que hoy conocemos. Este recorrido original poco tiene que ver en realidad con el del GF actual, pero sí coincidían en la dureza del trazado (esto es Siete Aguas, ese es el encanto). Pese a que sufrí lo que no está escrito en mi primera participación en el GF, el punto masoca que llevo dentro me hizo apuntarme a esta carrera, que iba a suponer un nuevo reto. Pues nada, con toda la ilusión y ganas de sufrir me planté en Siete Aguas (bastante desierto comparado con mi recuerdo del Gran Fondo, que no se podía ni andar...), con la intención de darlo todo. Una vez allí, y tras recoger el dorsal y la camiseta conmemorativa, compartí los momentos previos a la carrera con el gran Andrés Cervera, que hizo de excelente anfitrión. De nuevo el municipio volcado con el atletismo, aunque con bastante menos ambiente que en el Gran Fondo, con muy buen ambiente en la zona de salida. La carrera no dejaba margen a duda: recorrido a una sola vuelta, con subida constante hasta el Km 6 (telita...), después terreno semi llano, con cerca de 3 km de camino de tierra; del 13 al 14 una subida fuerte, y de ahí al final llano con bajada, con una última cuesta en el km19. Estaba todo estudiado, sólo había que ver hasta dónde llegaban mis piernas. A las 10:00 en punto se dio la salida, y directamente en subida!! Después de carca de un Km callejeando por el municipio, cogíamos dirección hacia las afueras, ya con el perfil ascendente. Poco que narrar hasta el Km 6: subida constante, dura y sin tapujos. En realidad la pendiente no era muy pronunciada, pero con el paso de los Km's se hacía pesadísima. Del Km 6 al 8, el recorrido daba una tregua, aunque aún nos tocó superar varios toboganes, para que no se nos olvidase dónde estábamos. Ya con un perfil mucho más asequible, entre el Km 9 y el 12 cambiamos el asfalto por sendero de tierra y piedras, algo poco común en las carreras populares, pero que se agradecía. De nuevo en el asfalto, iba mentalizándome para afrontar otro de los tramos con rampas que nos ofrecía esta entretenida carrera, y como era de esperar, poco a poco la carretera empezó a coger desnivel bordeando una montañita (perdón por la descripción, cualquier autóctono podrá definirlo mejor: cerro, colina, sierra, etc.). A estas alturas de la carrera, yo iba ya totalmente tocado, y la ascensión era bastante exigente, así que eché el resto para terminar cuanto antes de bordear la citada montañita (iluso...). Cuando ya empezaba a flaquear en mi lucha contra el asfalto, vi de refilón que por la “montañita” de enfrente (más alta aún que por la que estábamos subiendo), subía una carretera hasta la cima, que daba la sensación que daba al otro lado de la montaña...y por esa carretera, allá a lo lejos...discurría la carrera: se veían como hormiguitas a los corredores, los cuales luchaban por no quedarse clavados en la pendiente. Pues sí, bajonazo total! Cuando yo ya iba pidiendo la hora y necesitaba urgentemente que se acabara aquello, me encuentro con que estoy a mitad de un infierno, y que aún no ha llegado la parte más dura. Según continuaba bordeando la montañita, se confirmaba lo esperado, que esa carretera continuaba hasta enlazar con la montañita de enfrente. Pues nada, primero una y luego la otra...después de un giro propio del Tour de Francia, enlacé con la subida mortal que había visto desde la distancia y con más inercia que otra cosa, hasta arriba. Tal vez no eran tan duras estas rampas, pero después de lo que llevábamos encima, 1Km seguido de subida y tan dura, fue demoledor para mi. Hasta ese momento iba con buenas sensaciones, controlando ritmos; pero una vez coronado el puerto, iba totalmente roto, por inercia, y lo único que me consolaba un poco era saber que ahora era todo bajada...(jajajaja). Bajada todo, sí. Del 14 al 17, el predominio era llano, aunque bien es cierto que con algunas bajadas pronunciadas, pero también un par de ellas ascendentes ante las cuales ya no sabía ni qué músculos utilizar para poder subir. Con el calor ya arreciendo, por fin llegué al Km 17, y ahora sí, la bajada. Eso sí, hasta las bajadas eran complicadas: un desnivel muy pronunciado que hacía polvo las rodillas. Además, la carretera dibujaba una herraduras que dificultaban aún más si cabe la bajada al tener que frenar en cada  curva (bueno, en realidad era difícil para mi, porque me adelantaron un para de corredores a una velocidad endiablada). A lo lejos ya se oía la megafonía y el bullicio de la meta, pese a que aún estaba muy lejos. Con unas molestias terribles en la rodilla, por fin finalicé la tortuosa bajada, en el mismo momento que afrontábamos la última subida (de unos 400 m.) coincidiendo con el Km 19. Ahora ya quedaba echar el resto en la subida, tras la cual teníamos una larga recta llana hasta la meta. Al comienzo de la subida me adelantaron dos corredores, pero tras unos metros  empecé a encontrarme bien y conseguí recuperar la posición. Con buenas sensaciones, llegué al llano y apreté todo lo que pude. Pese a esto, uno de los corredores que me había adelantado en la última subida, me seguía de cerca apretando también de lo lindo, lo que dio un puntito de interés más a la llegada. Poco a poco iba apareciendo público a medida que nos adentrábamos en el centro del pueblo. Al final ya se veía el arco de meta, y yo iba apretando a tope, al límite que me permitían las piernas. A falta de 100 m., con el pueblo totalmente volcado en la llegada de los corredores y el speaker animando la llegada, mi compañero en el último Km me tiró un sprint demoledor que me dejó seco;  no soy corredor de apretar en la meta, salvo que mi mejor marca está en juego, así que mi primer instinto fue de resignación; pero en esta ocasión, algo dentro de mi se abrió paso a gritos diciendo “no hemos sufrido 20 Km de infernales cuestas para dejarnos vencer en la meta!!!” y pese a haber perdido la posición por bastantes metros, mis piernas empezaron a responder al sprint con una vitalidad que no había sentido nunca. Entre aplausos, gritos, palmas, etc., recuperé la posición con solvencia y crucé con dignidad la meta.

Tiempo oficial: 1:36:08 (a 4:48 m/Km)
Puesto de llegada: 60 (219 llegados a meta)

Tras la meta, necesité unos segundos para recuperar el aliento después del palizón de la carrera y sobretodo del esfuerzo final. Recorrimos la plaza donde daban la bolsa del corredor y el avituallamiento, con agua, fruta, pastaelitos, bebida isotónica, torrijas caseras... vamos, espectacular.
Me reuní de nuevo con Andrés para comentar la carrera, y compartir un merecido refrigerio después de la gesta.
En cuanto a la carrera, genial la organización y la entrega de Siete Aguas con sus carreras populares. Da gusto ver cómo se vuelcan con el atletismo popular. Eso sí, la carrera dura, dura, dura. Había que regular mucho, y aún así, el sufrimiento es inevitable. Pero esa es la grandeza que tiene. Además de las vistas espectaculares (que como siempre en estas circunstancias no se puede apreciar al 100%) y sobretodo por lo histórico del recorrido. Pese a todo, buena marca en uno de los terrenos que más me gustan: rompepiernas. Totalmente recomendable. Habrá que repetir en otra ocasión