domingo, 19 de febrero de 2012

Media Maratón Ribarroja del Turia (19-02-12)

“Heridas de guerra”. Por segundo año consecutivo, la Media de Ribarroja estaba marcada en mi calendario para hacer unos Km’s y pasar el Domingo. Este año, la idea quitarme el mal sabor de boca que me dejó la participación de la edición anterior (ya que pinché estrepitosamente… M.M. Ribarroja 2011) y terminar lo más dignamente posible. Bien es cierto que este año no llego en mi mejor momento de forma, pero bueno, a mi favor tenía que ya conocía el circuito. A las 9:00 en punto ya estaba en el pabellón municipal recogiendo el dorsal, junto con el que daban también la camiseta técnica conmemorativa. Mucho ambiente en una fresca mañana (6 grados…), en la que las condiciones climáticas eran perfectas para correr. La zona del pabellón estaba llena de corredores, familiares y vecinos que poco a poco iban llenando los alrededores. Tras calentar pertinentemente y estirar a conciencia, me dirigí a la zona de salida, donde saludé y charlé con el ya clásico Moratinos (nos hicimos la foto de rigor, como manda el protocolo) durante los instantes previos a la salida. Este año, la cabeza me pedía tomármelo con calma, pero el ánimo me pedía guerra: a ver que salía de aquello. El recorrido era el mismo que el del año pasado, así que había podido planificarme algo la carrera. La zona de salida, al igual que el año pasado muy ambientada, con música y un speaker que no callaba ni bajo el agua!!. A las 10 en punto, el pistoletazo, y todos a correr. Los primeros Km’s de callejeo por el pueblo, muy apelotonados con mucha gente animando, como siempre, con mucha dificultad para pillar el puntillo cómodo. Tras una larga avenida, poco a poco se va abriendo la carrera, y después de un llaneo (hasta el Km 2), bajada intensa hasta el cauce del río. En este punto, giramos hacia la derecha, para coger una subidita intensa y larga que nos lleva de nuevo al pueblo. Tras varias subiditas que picaban, paso por meta, para completar la 1ª vuelta. Poco a poco ya voy cogiendo el ritmo cómodo, aunque en las cuestas se nota la bajada de ritmo ya que me las tomé con calma. Tras la meta el Km 5, primer avituallamiento: un poquito de agua para refrescarme, y a seguir. Pese a que voy bastante bien de ritmo en los llanos y que mis sensaciones son buenas, la media de velocidad general es prácticamente 5 m/Km, por lo que se nota la dureza de la carrera. De nuevo callejeo, bajada hasta el río y ahora ya salíamos hacia las afueras, para dar un rodeo por medio del campo. En este punto, Km 8, me crucé con el 1er clasificado que ya iba por el Km 13 (menudo ritmo!!). Mi intención este tramo era llegar bien al Km 10, y a partir de ahí, intentar apretar hasta el 14. En estos Km's, el recorrido es muy monótono, sin público, y con una ligera inclinación ascendente que termina por dejar huella. Ya en el 10, tras pisar la alfombra de control del Chip, subí el ritmo como había previsto, y aprovechando que volvíamos hacía el río, esta vez con ligera bajada, intenté arriesgar. Durante tres Km's mantuve un ritmo vivo (unos 4:38 m/Km de media), pero ya notaba que mis piernas no iban a dar más de sí, así que empecé a asimilar que con terminar dignamente me tendría que conformar. En el 13, de nuevo en el cauce del río Turia, en esta ocasión lo cruzamos por encima y giramos a la izquierda en dirección a la masía del Traver, con gran expectación de público en este punto. Tras otro Km y medio de llaneo, mi ritmo poco a poco se va acercando a 5 m/Km, ya conservando para las rampas que se aproximaban. Además, un problema añadido: había empezado a notar un roce continuo en la cara interior de los muslos (se me olvidó ponerme vaselina), y poco a poco notaba como iba a más. Km 15, entramos en la urbanización masía de Traver, con un speaker y algo más de expectación que el los Km's que discurren por  los campos; me refresqué en el avituallamiento y a por la cuesta: unos 500 m. de subida que tuve que hacer a ritmo conservador, y ya sí, inevitablemente siendo adelantado por otros corredores que venían más fuertes que yo. Finalmente, llegué al punto más alto y comencé el descenso que lleva de nuevo al pueblo. Pensé que tal vez podría recuperar en la bajada, pero por más que lo intentaba, no conseguía bajar de 5:00-5:15 m/Km debido al esfuerzo de los primeros Km's y al roce cada vez mas incidente de la parte alta de mis aductores: con el paso de los Km's el escozor era más intenso. De nuevo en el pueblo, hubo que superar gran parte de las cuestas que habíamos pasado en la 1ª vuelta, ahora ya con las fuerzas justas y con unas ganas de llegar horribles. Los últimos 3 Km's, de nuevo llaneo por el pueblo, aburrido a más no poder, ya que discurre por largas calles paralelas que no se acababan nunca. Por supuesto no hay que decir que a estas alturas de la carrera, lo del tiempo estaba totalmente olvidado, lo importante era terminar y dejar de sufrir. Además, mi dinámica de carrera estaba totalmente condicionada por el roce mencionado, que ya era más que insoportable (trataba de correr sin juntar las piernas y evitar así el roce, pero a estas alturas de la historia, poco se podía hacer más que sufrir). En el Km 20, el último avituallamiento (cosa curiosa, ya que no recuerdo haberlo visto en otras carreras...), el cual aproveché para mirarme las heridas de guerra y echarme agua: toda la parte baja del pantalón, sobretodo el reborde blanco, estaban totalmente manchados de sangre, al igual casi toda la parte interior de la pierna, hasta la rodilla. Madre mía!!! Como pude, me limpie la zona, me refresqué y durante unos metros el alivio me hizo recordar que estaba en carrera y que aún quedaba un  último esfuerzo. A falta de 500 m, de nuevo el escozor era insoportable, pero bueno, ya no quedaba nada. Después del eterno callejeo, llegué por fin a la zona de llegada: unos 300 m. de paseo vallado, con muchísima expectación, gente animando, música  speaker, que recorrí con la alegría de saber que, al final estaba la meta, y con ella, el fin de mi pequeño calvario. Últimos metros, y pese a todo, buena cara, sonrisa para la foto y alegría, porque aunque no era lo esperado, ya tenía otra media en el saco (y en esta ocasión, habiéndome dejado la sangre en ello!!)

Tiempo oficial: 1:47:22
Tiempo real: 1:46:35   (a 5:02 m/Km)
Puesto de llegada: 599  (1066 llegados a meta)
Tras cruzar la meta, y andando como podía entramos en el pabellón, donde devolvimos el chip y recogimos la bolsa del corredor: gym bag, aquarius y agua. Pues nada, poco más que decir. Una buena carrera pese a todo, con una buena organización, recorrido duro, bien de precio, buena ambientación y público y buena bolsa del a corredor. Tenía esperanzas de terminar con mejores sensaciones y sufrimiento que el año anterior, pero parece que se me vuelve a atragantar la Media de Ribarroja. Además de lo dura que es en sí la prueba, encima este año con sufrimiento extra. En fin, así es el running. Pero...esta espinita me la tengo que sacar!!!!









Fotos de José Moratinos, Tina Ysern, Las Provincias y Superdeporte

sábado, 18 de febrero de 2012

Volta a Peu a la Font d'Encarròs (11-02-12)




9ª Volta a peu a la Font d' En Carròs“Brother’s team” Para continuar con la marcha running, nos fuimos hasta la Font d’Encarròs (población desconocida por mi), para participar en la IX Volta a Peu. En esta ocasión, vuelvo a contar con la compañía de mi hermano (que le está pillando el gustillo a esto del running y que se enfrentaba a la distancia más larga que nunca habíha corrido antes) y con Jose, ya habitual compañero de aventuras de mi blog. Con muy buen ambiente en el coche durante el trayecto, y gracias a las indicaciones de un veterano policía local (gracias al cual encontramos aparcamiento), nos plantamos en esta pequeña población para darnos una vuelta corriendo y conocer la zona. Una vez situados, saludamos a conocidos, amigos y compañeros de club, recogimos el dorsal (junto con el cual daban una gym bag y unos calcetines) y a prepararnos para la batalla. La zona de salida/meta estaba muy ambientada ya que se estaban celebrando las carreras de las categorías inferiores. La carrera tenía 10,1 Km, era a 3 vueltas, (la 1ª y la 3ª iguales), y discurría por el centro y los alrededores del municipio. El desnivel era una incognita, ya que no teníamos información, así que, lo que viniese. Tras las fotos de rigor, unos estiramientos y un calentamiento para combatir el frescor de la tarde, y a colocarse en la línea de salida. Un gran número de corredores preparados, donde se destacaba que había una categoría especial para parejas, para celebrar San Valentín. A las 5 en punto se dio la salido, y todos a correr!! Como no conocíamos el circuito y además iba a ir todo el rato acompañando a mi hermano, comenzamos la primera vuelta con tranquilidad. Jose se fue alejando poco a poco con la multitud, y nosotros empezamos a marcar un ritmo cómodo. El 1er Km llano y con leve bajadita, por el pueblo: sin problemas. Ya en el segundo, continuamos callejeando por el pueblo, pero empezamos a subir suavemente en dirección a las afueras, incrustados entre un gran número de runners, con alguna dificultad para correr por el poco espacio. Yo constantemente le iba preguntando a mi hermano como iba, y hasta el momento, perfecto. Tras una suave aunque larga ascensión, ya fuera del pueblo, llegamos al cementerio, atravesamos una zona de terreno de tierra, piedras e incluso fragmentos de ladrillo, aderezadas con dos cuestas, cortas pero intensas, para llegar al punto más alto. Consulto a mi hermano cómo va, y pese a las subidas a las que no está acostumbrado, va genial. Km 3, llegamos a un camino empedrado, rodeado de árboles, muy curioso. Ahora toca dejarnos caer en la bajada y recuperar un poco. La carrera ya se había abierto y prácticamente íbamos solos, y ya empezábamos a adelantar a algunos corredores. Tras una cómoda bajada, un ligero llanito y entramos de nuevo en el pueblo, pasando por la salida, donde la multitud aplaude y anima sin parar. En todo momento voy preguntando a mi hermano sus sensaciones, ya que le estaba llevando (engañado) a un ritmo un poco más rápido del que el suele ir; pero iba aguantando a la perfección. Aún en el centro del pueblo, el avituallamiento. Un traguito, justo para refrescarnos, y a seguir. Salimos del pueblo y continuamos bajando por una larga recta, que sirve para recuperar y para marcar un ritmo más vivo. Giramos hacia la derecha para volver al pueblo, y poco a poco, empezamos a subir. Una subidita suave entre campos nos devuelve de nuevo al pueblo, donde vamos adelantando cada vez a más corredores (noto como esto va motivando a mi hermano, que pese a que va notando poco a poco el cansancio, va muy fuerte). A lo lejos vemos la cola de la carrera, 2 Km’s por detrás, y veo la felicidad en los ojos de mi hermano, que ha visto como su progreso le ha hecho dejar el furgón de cola, para situarse en la zona media de la carrera. Pues nada, quedaba otra vuelta como la primera: una cuesta larga y suave hasta el cementerio, que se hacía un poco más pesada p pero que (acababa picando) por el paso de los Km’s. Muy concentrados y dosificando a la perfección la fuerzas, pasamos el tramo más duro. Al llegar a la zona de tierra y piedras, aprovechamos para recuperar un poco (de reojo veo que mi hermano tiene intenciones de matarme por llevarle al límite). Tras las dos cuestecitas cortas, por fin terminamos la subida y cruzamos el bosquecito… ya sólo quedaba 2 Km de bajada hasta la meta. Así que, tras recuperar un poco, dejé que mi hermano echará el resto y que marcara el ritmo que quisiera. Cada vez más rápido, guiados por las buenas sensaciones de mi hermano, nos lanzamos a por la meta, adelantando a bastantes corredores y ya sí, echando el resto. Casi sin darnos cuenta, estábamos ya en el llano, entrando en el pueblo, y al fondo se oía ya al speaker y la gente aplaudiendo. Al fondo el crono de meta marcaba un tiempo bastante por debajo de lo que preveíamos. Con un último esfuerzo, nos plantamos en la meta. Abrazados, sonrientes y felices cruzamos la meta.


Tiempo oficial: 55:10

Tiempo real: 54:38 (A 5:27 m/Km)

Puesto de llegada: 672 (872 entrados en meta)


Tras la meta, bolsa con chocolatina, dulces, aquarium, naranja y bolsa de papes: siempre se agradece estos detalles. Eso sí, en mi garmin, la carrera marcaba 10 Km clavados (les han faltado 100 m.!!). Supongo que ha quedado reflejado en la crónica que en realidad, la carrera era una excusa para echar la tarde, disfrutar del running y acompañar a mi hermano en su primer 10K. Pues objetivo cumplido, creo que él ha terminado más que satisfecho de la carrera, del resultado, de las sensaciones y su progreso. Se ha portado y ha dado la talla.

La carrera me ha parecido muy entretenida y con mucha ambientación. Espero repetir en próximas ediciones.






Fotos de Calygat


domingo, 8 de enero de 2012

10K Valencia Divina Pastora (08/01/12)

“Año nuevo, carreras nuevas”. Con el nuevo año, continuamos con la fiebre del running a pleno rendimiento, y que mejor manera de llevarlo a cabo que con una carrera tempranera, aún con el lastre de los turrones y excesos navideños en el cuerpo. Así que, el 10K de Valencia fue la carrera elegida para comenzar el año a buen ritmo. Pese a estar un poco falto de entrenamientos y recién recuperado de unas molestias en el sóleo y con algunos kilitos de más, me planté en la salida de la carrera en una fresca, aunque agradable mañana. El día anterior ya había recogido el dorsal y la bolsa del corredor (camiseta técnica de manga larga Mizuno, bandana multiusos y una revista runner), por lo que fui directo a la línea de salida. Una vez más, he arrastrado a Gema, en esta ocasión acompañada por mi suegro. En la salida quedé con Jose, mi ya habitual compañero de carreras, y con otros amigos, conocidos y compañeros de club. El ambiente era espectacular (pese a ser pronto y al frescor de la mañana), y cerca de 8000 runner se daban cita en las inmediaciones de la salida, en el paseo de la Alameda. El recorrido discurría casi en su totalidad por el paseo de la Alameda, y por la zona de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, menos un tramo por Blasco Ibañez y por av. Aragón; salvo alguna subidita, totalmente llano. Tras el calentamiento y los estiramientos, nos colocamos en la línea de salida, la cual estaba organizada por boxes, a los cuales había que entrar según el color de la pulsera que te daban junto con el dorsal; Jose y yo, al naranja. Pese a esto, la gente hacía lo que quería, y se colaban por donde quería, ya que era bastante difícil controlar al 100% quien entraba en cada box. Una vez colocados, sólo quedaba esperar unos minutos…El sol ya sobresalía por encima de los edificios y nos daba directamente en la cara, lo que se agradecía para evitar un poco el frío. A las 9:30 en punto, pistoletazo, y todos a correr. Los dos primeros Km’s fueron una marea humana de corredores que discurría totalmente apelotonada, sin casi espacios para marcar un ritmo propio. Tras 800 m. aproximadamente, se giraba en una rotonda y se volvía en sentido contrario, pasando por contramenta, por lo que la marea runner iba en las dos direcciones. Al finalizar el paso por la rotonda, ví a duras penas a Gema y a mi suegro que me saludaban, y como pude les levanté la mano. Tras pasar por contrameta, poco a poco la carrera se fue abriendo y empezamos a marcar un ritmo más cómodo. Habíamos formado un trío (Jose, su compañero Jaume y yo), y empezamos a recorrer Valencia a buen ritmo. Habíamos establecido una marca en los 4 primeros Km’s en un promedio de 4:50, que para mí era bastante bueno, teniendo en cuenta que no debía forzar mucho el gemelo. El paso por Mestalla, como siempre, maravilloso. De vuelta al cauce del río, esta vez en dirección hacia la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Continuábamos los tres a muy buen ritmo, disfrutando de la mañana y de la carrera. Durante el recorrido no había mucho público, a excepción de la zona de salida meta, supongo que debido al frió y al horario de la carrera. En la rotonda ví de nuevo a mi suegro, pero no a Gema (esta vez nos falló la estrategia para las fotos!!). En el Km 5, el avituallamiento, ya viendo de cerca los edificios diseñados por Calatrava. Momento emotivo para mí fue el paso junto al puente de  monteolivete, desde donde hacía poco más de un mes había tomado la salida de mi primera maratón. Una vez superada las Artes y las Ciencias, giramos hacia la derecha por el colosal puente, conocido como el jamonero, desde donde se veía perfectamente el laguito donde estaba situada la meta de la maratón, ahora sin pasarela, sin gradas, etc. qué recuerdos!! Aún así, la emoción de aquel momento sí que estaba presente. Al haber superado el ecuador de la carrera, intenté subir un pelín el ritmo, para ver hasta dónde podía llegar. Así que, tras cruzar el puente, una vez en dirección a la meta, probé suerte a ver cómo respondía mi cuerpo. Durante dos Km’s, subí el ritmo y mi sóleo no se resentía mucho (aunque durante la carrera notaba que no estaba totalmente al 100%, no llegaba a molestarme). A partir del Km 7, subí un pelín más el ritmo, manteniéndome en 4:37 m/km más o menos, que estaba más que bien para el Km en el que estábamos y para mi estado de forma. Jaume, que venía con Jose unos metros por detrás, llegó a mi altura, y después de compartir unos cientos de metros, le animé a que tirase un poco más, ya que le veía bastante bien; así lo hizo, en el Km 8 apretó y yo continué a la mía, manteniendo un más que digno 4:35 m/km, inimaginable antes de empezar la carrera. Tras cruzar el puente de las flores, giramos a la derecha buscando la rotonda que habíamos pasado al principio de la carrera. Antes de llegar a la rotonda y coincidiendo con el Km 9, ahora sí, Gema con la cámara preparada, así que posé para la foto, y a echar el resto. Ya sólo quedaban los últimos 800 m., totalmente rectos, divisándose al fondo ya la zona de meta. Justo en ese momento, Jose me alcanzó por detrás, y sin bajar el ritmo que llevaba durante los últimos Km’s, juntos recorrimos la larga recta que por momentos se me hizo interminable. Pero al ir acompañado, el cansancio y el sufrimiento se llevan mejor, y al final la meta era cosa hecha. Sonrisa y brazos al aire.
Tiempo oficial: 48:54
Tiempo real:  47:50  (a 4:46 m/km)
Puesto de llegada: 2186 (5523 entrados en meta)

Tras la meta, nos volvimos a juntar con amigos y conocidos para comentar la carrera. Aquarius y agua para refrigerar a los participantes. Muy buena organización, aunque cabe destacar que mi Gps marcó 150 metros de más. En líneas generales, una buena carrera, que habrá que repetir en otra edición.
Muy buenas sensaciones para ser la primera carrera del año y para estar un poco bajo de forma. El recorrido muy bueno para hacer tiempo, aunque eso era lo de menos, ya que con terminar en buenas condiciones, me conformaba. Al final, mucho mejor tiempo y sensaciones de las esperadas, lo que da muuuucho ánimo y moral. A ver qué tal se da este año.

Fotos de Gema

viernes, 30 de diciembre de 2011

San Silvestre Benissa (30-11-11)

Y para no quedarnos con ganas de carreras en 2011, repetimos San Silvestre; con el mismo espíritu, pasarlo bien y terminar el año corriendo, nos plantamos en Benissa mi hermano, el Guaje y yo, dispuestos a cerrar el año como se merece. Al igual que la de Altea, la previa de Benissa era muy colorida, con carreras infantiles, muchos disfraces y un gran ambiente. Antes de empezar, volvemos a coincidir con varios compañeros del club, y con Rocío y Juanjo. Para ella era su primera carrera, ya que está empezando en esto del running, así que además del buen ambiente, muchos nervios. Para combatir el frío, un calentamiento por el centro del municipio que sirvió como toma de contacto con el recorrido, y después, unos buenos estiramientos. Destacar que aún arrastraba ligeras molestias en el sóleo y convenía no arriesgar. El recorrido era a 2 vueltas por el centro del pueblo para completar 3600 metros, con varias subiditas donde seguramiente volvería a acusar un poco el exceso de turrón, aunque son llevaderas. A las 20:00 en punto se dio la salida, y comenzó el desfile runner, muy apelotonados durante los primeros metros por las estrechas calles. La primera vuelta fue de reconocimiento, durante la cual no paramos de bromear entre nosotros y con otros corredores. En un suspiro nos plantamos en el primer paso por meta, no sin sufrir las citadas cuestecitas. La segunda vuelta  con algo mas de espacio para correr, continamos con el mismo espíritu, aunque con algo de fatiga: mi hermano ya iba acusando el ritmo que le marcábamos: la verdad es que le engañé como a un chino respecto al ritmo al  que íbamos porque él quería ir más lento, pero iba aguantando. La segunda vuelta se fue sola, y en un suspiro, nos plantamos de nuevo en la larga y suve cuesta que llevaba a la meta. Siguiendo las consignas que siempre le digo a mi hermano (al llegar a la meta, vayas como vayas, sonrie!), cruzamos la meta los tres juntos, completando otra carrera divertida y amena. Y esta sí, la última del año.

Tiempo: 20:27   (tiempo real 20:20)

En la meta, chocolate calentito, bizcocho y camiseta conmemorativa. De nuevo un placer poder disfrutar de estas carreras con tanto ambiente. Sólo me queda dar la enhorabuena a mi hermano por su segunda carrera y a Rocío, por haber sido valiente y haber demostrado que todo es proponerselo. Ahora sí, última carrera del año. Espero que el que viene sea igual de bueno que este.


Fotos de Somesport

lunes, 26 de diciembre de 2011

San Silvestre Altea (26-12-11)

Para ir poniendo punto y final al año, qué mejor manera que una San Silvestre, en este caso, la de Altea para cerrar el año a nivel deportivo. Como ya es sabido, este tipo de carreras sirven para disfrutar más que para competir, así que sin más motivación que terminar y disfrutar, una hora antes del inicio, ya estábamos en la zona de salida-meta varios compañeros del club, amigos, conocidos, etc., haciéndonos fotos y felicitándonos las navidades. Lo dicho, la carrera era lo de menos. Es la primera vez que participaba en esta San Silvestre, y el ambiente era genial, con un gran número de corredores disfrazados, con gorro de papá noel, cuernos de reno...en fin, mucho colorido. La carrera tenía 4 Km, en los cuales iba a tratar de disfrutar lo más posible, sobretodo debido a que llevaba varios días con molestias en el sóleo y no sabía si iba a sufrir más de la cuenta. Después de muchas fotos, muchas risas, un calentamiento ameno y unos buenos estiramientos, nos situamos en la salida, sin dejar de lado el buen humor. A las 19:30 se dio la salida, así que todos a correr. Pese a que empezamos a un ritmo alto, mi intención era la de no forzar para evitar problemas en el sóleo. A partir del Km 1,5 empecé a notar molestias en el citado sóleo, así que nada de forzar. Mi compañero Santi me acompañó durante todo el recorrido, en el que no paramos de hablar. Las ya clásicas cuestas del municipio Alteano nos recordaban el peso extra del turrón navideño. Pese a no querer forzar, el ritmo de carrera era bastante ligero, aunque no podía precisarlo ya que no llevaba reloj. Debido a la hora, al clima fresco y al recorrido, no había mucho público animando, salvo en algún punto concreto de la carrera. Con comodidad y de manera distendida, poco a poco nos comimos los 4000 m. del circuito, casi sin darnos cuenta. La recta de llegada sí estaba ambientada por muchos espectadores que nos daban los últimos ánimos.

Tiempo: 18:18   (4:34 m/Km. Muy buen tiempo, pero tal vez demasiado rápido para mi sóleo)
Puesto de llegada: 170 (337 llegados a meta)

Como siempre, ha sido un gustazo poder compartir una carrera tan distendida con los amigos y compañeros. Que mejor manera de terminar el año.





Fotos de Calygat






Ruta para correr 1356154 - powered by Runmap 

domingo, 27 de noviembre de 2011

Maratón de Valencia (27-11-11)

“Y por fin el gran día…” Hace exactamente 4 años, el mismo fin de semana del año 2007 terminé mi primera media maratón. Fue por casualidad, prácticamente sin preparación, con mucha inconsciencia, sin idea de lo que realmente era una carrera de fondo, pero eso sí, con mucha ilusión. Con muchísimo sufrimiento conseguí cruzar por primera vez una meta. Ese día, en ese preciso momento, fui infectado por el virus del “running”. Ese virus provocó que mi ilusión y mi dedicación a este deporte creciera día a día, kilómetro a kilómetro, a través de un gran número de carreras. Hasta que por fin, mis zapatillas, mis pasos y toda mi ilusión me han llevado hasta la salida de mi primera Maratón.
Pues sí, después de un año de muchas habladurías y vistas al horizonte, llegó el gran día. Hace justo un año, días antes de la Medía Maratón de Benidorm de 2010, Santi (un compañero del Club) y yo empezamos a comentar la posibilidad de hacer nuestra primera Maratón. A esta propuesta se nos unió el Guaje, otro compañero ya curtido en la distancia reina. Así, marcamos Valencia como objetivo para lanzarnos a la gran aventura: empezaba la cuenta atrás. Con el paso de los meses, la idea seguía en pie, hasta que por fin en verano, poco a poco empezamos el entrenamiento. Atrás quedan 4 meses de preparación, de ajustar el plan de entrenamiento, de entrenar y preparar carreras con cabeza, de acondicionar el ritmo de carrera, de beber más agua que un pez, de controlar la alimentación, de revisar una y mil veces el recorrido de la carrera, etc. Por fin llegó el gran día, en el que, al igual que el día de mi primera Media, iba a hacer algo grande. El día anterior nos juntamos los tres compañeros en el museo príncipe Felipe de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, donde se encontraba la feria del corredor. Allí recogimos el dorsal y algunos regalos de participación (destacar un punto negativo para organización, ya que no hicieron previsión de tallas y ya sólo quedaban XL cuando llegué). Últimas instrucciones y ánimos, y quedamos para la gran cita del día siguiente. Sólo quedaba cenar bien y descansar. A las 6:30 ya estaba desayunando, hiperactivo, con todo preparado para batirme el cobre. A las 8 en punto Gema (una vez más la he arrastrado en mi locura runner) y yo ya estábamos en la zona de salida. Desde que bajé del coche se respiraba maratón!!! Runners por todos lados, un ambientazo increíble, con una salida espectacular situada en la misma Ciudad de las Artes y las Ciencias, y por delante, 42 Km de ilusión para cumplir mi sueño. Unas fotos para el recuerdo y a reunirme con mis compañeros. El día había amanecido fresco, pero casi despejado por completo, sin viento, lo que nos dejaba unas inmejorables condiciones para correr. Paralelamente a la Maratón se disputaba un 10K con unos 5000 participantes, que junto a los participantes de la Maratón sumaban más de 12000 personas. En esta multitud, perdimos al Guaje antes de colocarnos en la salida, así que, Santi y yo tomamos posiciones entre la multitud. Es un poco difícil describir qué se siente en ese momento: tras 4 meses de entrenamientos e ilusiones, rodeado de miles de personas, con música para ambientar la salida, en un marco espectacular, la fusión de nervios, ganas de correr, miedo al temible muro,… dioooooooooooooooooooooossss!!! Que empiece yaaaaa!!!! Sin parar de animarnos mutuamente, aplaudir y dar ligeros saltitos, pasamos los minutos previos, hasta que, de repente se escuchó al fondo una mascletà…había llegado el momento. La multitud empezó a moverse, poco a poco, y un escalofrío me puso los vellos de punta: ya estábamos en marcha!! Iba a ser capaz de terminar? Iba a sufrir mucho? Mil preguntas sin respuesta dieron paso a la concentración y a la tranquilidad, y sobretodo al principal objetivo: disfrutar de ese momento. Por fin cruzamos la línea de salida y con tranquilidad, empezamos a marcar un ritmo cómodo. No tenía prevista una marca concreta, tan solo terminar, y a poder ser sin sufrir mucho,… pero si pudiera bajar de 4 horas, sería una pasada. Pasado el Km 1 estaban Gema y Mónica, para darnos los primeros ánimos y hacernos las primeras fotos. Sonrisas, poses para la cámara, ánimos…la fiesta acababa de comenzar. Continuamos la marcha, hasta el puerto, donde uno de los muchos grupos de rock distribuidos por el recorrido, amenizaba los primeros Km’s. Un poco más adelante, justo en la zona donde se ubican los boxes de la F1, los miembros de una falla nos animaban disfrazados de pitufos. Poco a poco la carrera se iba abriendo y era más fácil mantener un ritmo cómodo. Ya en le Km 4 adelantamos al práctico de 4h.30, y con muy buen ritmo seguimos nuestra marcha. En el 5, primer avituallamiento y de momento, todo marchaba a la perfección. El ritmo que llevábamos era claramente más lento de lo que suelo hacer las medias (íbamos a 5:40 m/Km), pero preferíamos conservar, que esto iba a ser muy largo. Hasta el Km 9, la carrera discurría por amplias avenidas, un poco alejadas del centro por lo que en esta zona no había mucho público. Pasado el 9, pasamos junto a Mestalla y continuamos por la Av. Aragón hasta llegar al puente, donde de repente, una multitud de gente aplaudía y animaba con una energía increíble: otra vez los vellos de punta. Cruzando el puente el 2º avituallamiento, y ya nos dirigimos al centro de la Capital del Turia. Mucha animación en esta zona: gente animando, saltimbanquis, grupos de música etc. durante el recorrido que nos lleva por la C/La Paz, Plaza de la Reina, Plaza del Ayuntamiento, C/ Colón, Plaza de Toros y estación del Norte. Ya llevamos un tercio de carrera, y de momento las sensaciones eran fenomenales: seguíamos con nuestro ritmo cómodo (a 5:40 m/Km) y disfrutando de la carrera, sin parar de hablar y comentar la carrera. En el 15, 3er avituallamiento, en el cual pregunté por alguna bebida isotónica y me dicen que se han terminado…¿cómo que se han terminado? Bueno, un traguito de agua y a esperar el siguiente. Pasamos junto a las Torres de Quart, continuamos hasta otro de los puentes que cruzan el antiguo cauce del Turia, el cual nos lleva hacia la zona norte de la ciudad. Poco a poco vamos acumulando Km’s, pero de momento todo va según lo previsto, con muy buenas sensaciones hasta el punto que Santi y yo no hemos dejado de hablar en todo el trayecto. En el Km 20, pasamos frente al Bioparc y las familias que iban a pasar la mañana allí nos animan y aplauden… y los peques puestos todos en fila para que les chocáramos la mano!. 4º Avituallamiento: seguimos sin tener suerte, ya que no hay isotónicos, se han terminado, así que, agua y uno de mis geles energéticos. Después de refrescarnos y volver al ritmo de crucero que llevábamos, llegamos al Km 21: la mitad de la carrera y 2h. justas. Seguíamos con nuestro ritmo cómodo y conservador, que de momento nos daba buen resultado. Momento emotivo de la carrera: el cartel del Km 22; era la primera vez que lo veía, hasta ahora todo era conocido, pero esto significaba que ya estábamos descontando, y que desde ese momento, estábamos en territorio desconocido. Esto además coincidió con el inicio de una zona con ambientación musical por megafonía en la que no paraba de sonar la banda sonora de Carros de Fuego: super emocionante!!! Esta zona también coincidía con un tramo en el que la carrera discurría en dirección de ida y vuelta. Pasado el 23, giramos para volver hacia el antiguo cauce del Turia. En este momento Santi me dice que prefiere conservar, que siga yo a mi ritmo, así que nos despedimos dándonos ánimos, y justo en el Km 24, empiezo a marcar un ritmo un poco más vivo. Había empezado a notar unas pequeñas molestias en las rodillas, pero al aumentar el ritmo, las molestias desaparecieron. Ahora empezaba lo bueno, así que a concentrarse y a darlo todo. Durante los siguientes 3 Km’s, al haber aumentado el ritmo, no paré de adelantar a corredores, lo que da una moral extra a esas alturas de carrera. Mis sensaciones eran buenísimas, manteniendo un ritmo de 5:10-15 m/Km sin problemas, siempre con cabeza para reservar para el final. Entre el Km 27 y el 29 pasamos por una zona (tal vez la más fea de la carrera) con un par de túneles subterráneos. Sin bajar el ritmo, sin parar de adelantar a corredores, controlando perfectamente, con la moral por la nubes, pasé por delante de las torres de Serranos, y casi sin querer…el Km 30. Me resultaba increíble haber llegado hasta allí, encontrarme tan bien y ser capaz de llevar un ritmo tan bueno. Al cruzar de nuevo el antiguo cauce del Turia, otra vez una multitud de gente animando, los saltimbanquis, aplausos, etc. que volvían a dar una buena dosis de ánimo y fuerzas extra. Justo en la zona del puente, el avituallamiento, ni me molesté en pedir bebida isotónica, porque ya se veía que, una vez más, sólo agua y gracias. Aproveché  para tomarme otro gel, y a continuar. Ya sólo quedaban 12 Km’s!!! Ahora la carrera discurría junto al antiguo cauce, y al fondo ya se veía la Ciudad de las artes y las ciencias, donde estaba la meta… pero antes debíamos desviarnos los citados 12 Km’s. Bueno, las fuerzas seguían aguantando, la velocidad estable en 5:15 m/Km que mantenía con comodidad, y sin parar de adelantar: que sensación!!. Escuché a un corredor que le decía a sus compañeros que, una vez pasado el Km 30, llegar a la meta estaba hecho… a ver si era verdad!. Ya estaba cerca del Km 33, donde estaba Gema con la cámara preparada para plasmar en fotos mi gesta. El público muy numeroso, sin dejar de animar ni un segundo al paso de los corredores. Al fodo ya veo a Gema, así que empiezo a agitar los brazos, con una sonrisa evidente de emoción y de buenas sensaciones. Me paro unos segundos para coger otro gel (por si al final necesito energía extra) y una botellita con Aquarius. Sonrisa para la foto, y a continuar. Degusté el Aquarius durante 2 Km’s, como si hiciese un año que no bebía otra cosa, y me sentó fenomenal. A partir de este momento la carrera demostró la dureza de un Maratón: cada vez me encontraba a más corredores andando, parados, estirando…estábamos ya en territorio del terrible y famoso “muro” (también conocido como “el tío del mazo”): es el bajón físico y psicológico que sufren los corredores de maratón entre los Km’s 32 y 36, donde las fuerzas ya flaquean, el cansancio se apodera de ti y la moral se queda por el camino. Yo de momento, conseguía evitarlo. Ya estaba en el 35, y aproveché el avituallamiento para beber y refrescarme, porque el calor ya iba apretando. Seguía con mi ritmo constante, sin desfallecer, cada vez más convencido de que iba a terminar y además, en buenas condiciones. De repente…sin darme cuenta estábamos ya en la playa de la Malvarosa, casi en el puerto. Visualmente y anímicamente para mí era ya casi como estar al lado de la meta (aunque acababa de pasar el Km 36 y faltaban aún 6 más!!!). Ahora sí, las piernas las tenía supercargadas, me pesaban una tonelada más cada una, pero mi ritmo seguía vivo, y continuaba a la misma velocidad, y claro, mi ánimo y mi moral, por las nubes. La zona del puerto la pasé en un suspiro, otra vez con los pitufos animando sin parar.  El tío del mazo se seguía cebando con muchos compañeros de batalla, que se rendían a falta de pocos Km’s, pero yo iba lanzado por la calle Baleares, en dirección a la meta. Con más ilusión que fuerzas enfilaba los últimos metros que me llevaban hasta la meta, con un público cada vez más numeroso y entregado, que no paraba de aplaudir y animar. Y por fin, al final de la calle, empecé a divisar la majestuosa presencia de la Ciudad de las artes y las ciencias, y las lágrimas de emoción a puntito de saltar: otra vez los vellos de punta. Aunque quedasen 2 Km’s ahora sí ya estaba hecho. Quedaba un último esfuerzo hasta la entrada por la parte alta, llena de gente, aplaudiendo, gritando, animando…realmente emocionante. Y ahora ya sí, con las fuerzas justas, habiendo esquivado al tío del mazo, con el peso de los Km encima, pero con toda la alegría y la ilusión del mundo, crucé por última vez el antiguo cauce del Turia, para entrar en él y adentrarme en la Ciudad de las artes y las ciencias. Último Km: una bajada matadora de adoquines nos llevaba a la zona vallada, por un lateral del  Palacio de las artes Reina Sofía, donde el numeroso público animaba sin parar. Emocionado a más no poder, ya estaba hecho!!! Una larga recta nos llevaba por debajo del puente por el cual había iniciado la gran aventura hacía casi 4 horas. Yo no paraba de sonreir, de saludar a todos los que animaban, con una gran emoción interna, hasta que de repente al fondo visualicé a Gema, preparada con la cámara. AL llegar a su altura, me acerco con una gran sonrisa,  me da los últimos ánimos antes del gran final. Los últimos metros voy flotando, más que nada porque las plantas de los pies ya no aguantan más impactos contra el suelo; pero ya no queda nada, ya estoy a puntito de tocar la gloria. Últimos metros, giro primero a la derecha, veo el cartel del Km 42, dioooooooooooooosssss!!!! y por último, giro hacia la izquierda… piso la alfombra azul que cubre la pasarela instalada sobre las aguas junto al museo Príncipe Felipe… últimos 100 m., y por fin al fondo la meta, rodeada por el agua azul que hacía que fuera una visión-sensación espectacular, que por mucho que explique no llegaría a plasmar con exactitud. En ese momento me entro la risa floja, que dio paso a la explosión de emoción, de alegría y de enorme felicidad, y por supuesto, los vellos de punta. Después de tanto esfuerzo, tenía la meta cara a cara y me iba acercando como si nada, como si hubiera sido fácil recorrer los 42 Km, como si fuéramos viejos conocidos. Mis sensación no fue que quedaran 100 m. para la meta, sino que la meta duró 100 m.!! No paré de saludar al público, de levantar los brazos, de sonreir, de disfrutar ese maravilloso momento en el que se paró el tiempo y en el que sentí que había hecho algo grande, sin duda lo más grande a nivel deportivo que nunca había hecho. Últimos metros, brazos en cruz, luego arriba, mirada al cielo, sonrisa para la foto, emoción desbordada… y por fin la meta!!! SIIIIIIIIIIIIIIIII!!!!!! SOY MARATONIANOOOOOOOOOO!!!!
Tiempo oficial: 4:00:39
Tiempo real: 3:57:36   (a 5:38 m/Km. Además, bajando de 4 horas!!!! Impresionante!!!)
Puesto de llegada: 4173  (5782 entrados en meta. Aunque hay que destacar que pasadas las 5 h. cerraron el control y se dejaron fuera a algunos corredores)

Es difícil describir lo que sentí en ese momento: felicidad, alegría, superación,... pero desde luego algo inimaginable, sobretodo por haber terminado en unas condiciones físicas muy buenas. Sin dejar de sonreir y de levantar los brazos, y como en una nube, recogí la bolsa con obsequios y la medalla conmemorativa de “finisher”, que me la había ganado. Había conseguido mi objetivo, había acabado mi gran reto y había cumplido mi sueño: ya soy Maratoniano!!!.
Mi primera maratón ha sido algo espectacular, increíble, por todo en general: el circuito, la ciudad, el clima, los corredores, el público, la increíble salida, la espectacular llegada, mis sensaciones, y por la marca conseguida.
En un día tan espectacularmente bueno, me sabe mal poner puntos negativos, así que los diré rápido y sin ensañarme mucho: Señores de la organización, por favor, piensen más en los corredores. Tengan previsión de las tallas de las camisetas (por ejemplo pidiéndolas en la inscripción), porque para ustedes igual es un trozo de tela, pero para nosotros es un símbolo de superación, de muchos meses de esfuerzo y muchos de nosotros no podemos lucir nuestra gesta porque nos han dado las tallas que quedaban, y gracias. Y sobretodo, es lamentable que en una maratón haya bebida isotónica sólo para los primeros. TODOS la necesitamos, sobretodo los que vamos de mitad hacia atrás, incluso me atrevería  a decir que más aún. Y algo de solidos (fruta, frutos secos, etc.) hubiera sido un detalle. ¿Cómo quieren que los corredores lleguen en buenas condiciones al final de la carrera? Y no será por dinero, porque bien se nos cobra la inscripción. Parece que lo único que les importa es la foto y las estadísticas (aumentar la participación del año anterior, batir la marca española de maratón, ser un referente en España y Europa…). En cualquier maratón importante de España y Europa, esto está más que cubierto. No se olviden una cosa: una buena maratón la hacen los corredores, sin nosotros no habría marca, ni foto, ni records. Espero que mejoren para el año que viene. Y ya que estamos, mi GPS en meta marcó 42,750 mts.
Ya sólo me queda agradecer todas las personas que habéis hecho esto posible, ya que, aunque haya sido yo el que ha llegado a la meta, sin vuestro apoyo nunca lo hubiera conseguido:  A mi familia, por su apoyo incondicional y por ser mis fans nº1; a los familiares y amigos que me habéis animado, seguido, fotografiado, etc. por las diferentes carreras y pueblos, con calor, frío, lluvia, etc., y me animáis incondicionalmente; a todos aquellos que, aunque no hayáis podido ir a ninguna carrera, me habéis animado desde la distancia; a mis compañeros del CAB, por que de cada uno de vosotros he aprendido algo; a todos los amigos con los que he compartido carreras y entrenamientos;y sobretodo a Gema, por todo (apoyo, comprensión, ánimos, por los madrugones, por las fotos, y por todo lo demás).
Ya soy maratoniano, objetivo cumplido. Pero… esto hay que repetirlo!!!

















Fotos de Gema, El blog de Tina y Marathon-Photos

Y aquí os dejo el vídeo con la imágenes más destacadas de la carrera

Vídeo resumen Maratón Valencia 2011




domingo, 13 de noviembre de 2011

Behobia-San Sebastián (13-11-11)

Última estación: San Sebastián. Prólogo: A falta de dos semanas justas para la gran cita, la última carrera dentro de mi plan de preparación para la Maratón ha sido la clásica Behobia-San Sebastian. Esta carrera ha conllevado un estupendo viaje de 4 días por tierras vascas en compañía de Jose y Pilar, y muy bien acogidos por Iker, Marian y la pequeña Luján, que han hecho de extraordinarios anfitriones. Un viaje muy completo, con visitas turísticas, pinchos, cañas, Gin tonics y muchas risas.

Y que mejor manera de terminar la preparación a la maratón que con una carrera tan emblemática como la Behobia-San Sebastián? Pues seguramente pocas veces cuadran tan bien las cosas para poder disfrutar de esta carrera en la preparación a una Maratón. Todo empezó hace año y medio, cuando Iker y Marian me hablaron de esta carrera tan emblemática del País Vasco: más de 16.000 personas, un gran ambiente de público y un estupendo recorrido, entre Irún y San Sebastián.  El único problema es que para apuntarse, hay que hacerlo el mismo día que se abre la inscripción, porque en cuestión de días, se agotan los dorsales. Además, también tiene que darse la posibilidad de coger unos días, para aprovechar y visitar San Sebastián. Así que, este año, como nos cuadraban las vacaciones, en Junio, el primer día, ya estaba inscrito (es la primera vez que me inscribo con tanta antelación a una carrera). Además, Jose, un viejo conocido de algunas de mis historias sobre el asfalto y compañero de batallas también se había inscrito, así que, el CAB iba a tener dos representantes en la Behobia. El sábado por la tarde nos dirigimos hacia el Kursaal, donde estaba instalada la feria del corredor, donde había un ambientazo espectacular de gente, de corredores, stands, etc. Allí recogimos el dorsal, la camiseta conmemorativa, folletos informativos, regalitos, productos de prueba, etc. si no me sacan, aún seguiría allí!! Ya estaba todo preparado para disfrutar de esta emblemática carrera.
Al día siguiente, después del desayuno, Jose y yo cogimos el tren habilitado para los corredores, desde Tolosa hasta Irún. Una de las particularidades de esta carrera es que la salida es en un municipio (Irún, al que es conveniente llegar en tren para evitar masificaciones) y la llegada en otro (San Sebastián, a 20 Km). Otra de las particularidades es que la salida se da en diferentes bloques de corredores, ordenados por marcas, con dorsales de diferentes colores, para así facilitar la salida a los más de 20.000 corredores!! Una locura!! Pero eso sí, todo muy bien organizado. Al llegar a Irún deberíamos haber cogido uno de los autobuses lanzadera que nos acercaría a la salida, pero era tal el número de personas que se agolpaban en la estación, que decidimos patearnos los 3 Km’s que distaban de la salida al igual que una gran número de corredores (Trayecto que aprovechamos para ultimar nuestras estrategias para la carrera). Según nos acercábamos a la zona de salida, se iba escuchando la música y la megafonía, el ambiente de los corredores, las conversaciones típicas de los runners… el espectáculo acababa de empezar. Una vez allí, fue un espectáculo ver toda la extensión enorme donde se ubicaba la salida abarrotada de corredores, animados por la música y por el Speaker. Lo primero que había que hacer era dejar las mochilas, porque íbamos pillados de tiempo (las dejamos en unos camiones de la organización, y luego se recogían en la meta). Casi me cuesta la vida quitarme el chándal, ponerme las calcetas compresoras y dejar la mochila con tanto gentío… me pisaron, me empujaron, perdí a Jose… que jaleo!!. Pero bueno, finalmente, nos reencontramos, dejamos las mochilas y a disfrutar de la salida. No se puede describir aquel ambiente, pero era espectacular ver a los miles de runners estirando, calentando e ir tomando posiciones. Nosotros, con dorsal azul, nos ubicaron cerca del puente que separa Irún de Francia, así que, aunque brevemente, hicimos una pequeña excursión por el País vecino mientras calentábamos. Contra todo pronóstico a estas alturas del año, el día era soleado, con ligeras rachas viento, así que había que hidratarse bien para no pagarlo al final. La salida oficial de la carrera era a las 11, y la nuestra, a las 11:24, así que hicimos tiempo estirando, animados por la música y por el gran ambiente, hasta que, por fin, llegó nuestro turno. A la hora prevista, nuestro grupo se situaba en la línea de salida, no sin antes saludar a las cámaras que grababan la salida y que proyectaban las imágenes en unas pantallas gigantes. Últimas instrucciones del speaker, música para animar la salida, pistoletazo, y todos a correr! Como era de esperar, la salida fue masificada, y durante los primeros Km’s era prácticamente imposible coger un ritmo cómodo, pero bueno, la idea era disfrutar. Ya desde el principio de la carrera había gente animando, aunque algo dispersa por las calles de Irún. Ya en el centro del municipio, algo más de ambiente y aplausos. A partir del Km 2 el perfil se volvía ligeramente ascendente, aunque llevadero, y el calor empezaba a dar guerra. A estas alturas ya había perdido a Jose entre la multitud, que aún era muy numerosa e impedía marcar un rimo bueno. Aún así, se podía correr bien. A partir del Km 4 y después de la ascensión, tocaba bajar, dejando atrás Irún. Recuperando en la bajada y aprovechando para adelantar a corredores, me planté en el Km 5, y de momento todo iba según lo previsto: ritmo tranquilo, para llegar bien al primer punto conflictivo: el alto de Alto de Gaintxurizketa. Del Km 5 al 6, subí un puntito el ritmo para ir cogiendo tono y llegar a punto para la subida. Con buenas sensaciones y ya con mi ritmo cogido llegué a los primeros desniveles de la subida Gaintxurizketa, que era una subida de unos 2 Km, con una buena pendiente que picaba bastante. Pues nada, para arriba!! Justo al empezar a subir, el 2º avituallamiento (curioso sitemas de avituallamiento el de la Behobia: vasitos pequeños de papel, en lugar de botellas). La subida ya hacía mella en un gran número de corredores que bajaban el ritmo, andaban o paraban. La verdad es que me encontré muy bien durante toda la subida, marqué un ritmo alto para no quedarme clavado y conseguí no sufrir mucho, pese al calor. Impresionante el gran número de gente que estaba en toda la subida animando y aplaudiendo a todos los corredores. La verdad es que animaba mucho y facilitaba la ascensión. Apretando los dientes en los últimos metros, por fin llegué a lo más alto de Gaintxurizketa, con una buena sudada, pero dentro del tiempo previsto (cerca de 40 minutos). A partir de aquí, volví a subir un punto más el ritmo. Del Km 8 al 11, zona de toboganes en la zona de Lezo, con algunas subiditas de esas que pican, pero en las cuales se podía disfrutar de un paisaje verde espectacular. Y después de los toboganes, bajada pronunciada continua, hasta el puerto de Pasajes. Aquí sí que apreté bastante para recuperar tiempo y para probarme, llegando a ritmos de 4:00 m/km en algunos momentos: la verdad es que me encontraba muy bien. El puerto de Pasajes es una zona de unos 3 Km, que a priori iban a servir para recuperar tiempo, descansar de la 1ª gran subida y de los toboganes, y para subir otro puntito el ritmo. Justo al entrar, un gran número de espectadores volvían a animarnos y aplaudirnos sin parar, niños con las manos extendidas para que les chocaras, gritos de ánimos, etc. la verdad es que era una pasada, increíble ver como la gente no paraba de animar, sin conocerte, incluso leían los nombres de los dorsales y te animaban por tu nombre! Pero justamente la zona que yo creía que iba a ser la más cómoda, se convirtió en un pequeño calvario. Durante todo el tramo del puerto, no conseguí encontrarme cómodo en ningún momento, tal vez acuse un poco el ritmo de la bajada; me constaba bajar de 5 m/Km, e incluso mantenerlo; además, en este tramo tuvimos que dejar paso a una ambulancia que tuvo que atender a un corredor, con lo que no conseguí encontrar el ritmo que esperaba. En esta zona había menos público, era una zona portuaria, un poco fea, con ferralla amontonada junto al paso de los corredores. Pasé momentos críticos porque pensaba que me venía abajo, totalmente desconcentrado y con la moral algo tocada… se me hizo interminable!!! Casi al final del puerto, me eché dos buenos tragos agua en el avituallamiento, más otro vasito para la cabeza y la cara, y creo que eso me vino de perlas, porque a partir de ahí, volví a concentrarme. Ya quedaba poco, para salir del puerto y volvía a verse público animando, cosa que se agradecía. Por fin, pasado el Km 15, salíamos del puerto y entrábamos en el barrio de Trintxerpe: multitud de gente animando, gritando, silbando, aplaudiendo, un grupo de niños txistularis,  y gente, y más gente, y más gente…la multitud animaban, creando un ambiente ensordecedor que hacía recargarte las pilas al instante. En ese momento se me pasó la pájara, volvieron las fuerzas, los ánimos, la moral…había llegado al último punto duro de la carrera: el alto de Mirakruz. Es una subida de unos 700 m., bastante dura, sobre  todo a la altura de carrera que estamos, en la que ya las fuerzas van justitas. Casa vez más gente animando, con más pasión, con más ganas, evidenciando que el apoyo a este deporte es total, y entendiendo que todos y cada uno de los corredores necesitan ánimos. Por momentos me sentí como se sientes los ciclistas en las carreras con finales en alto, con la gente totalmente entregada. La subida era dura, pero las piernas me respondieron perfectamente, mejor que en el llano, lo que me permitió adelantar a un gran número de corredores (ahora sí, muchos de ellos pagando el esfuerzo realizado, la dureza de la carrera, el calor…). Con mucho esfuerzo finalicé la subida, sin ni siquiera ver el restaurante de Arzak que estaba en lo más alto (y mira que me lo habían avisado…), pero espoleado por los ánimos de la gente, inicié la bajada hacia San Sebastián con todo lo que me quedaba dentro. Un Km de bajada, a 4:45 m/Km sin parar de adelantar a corredores, cada vez con mejores sensaciones, y ya por fin las dos últimas recta, de aproximadamente un Km cada una. Impresionante: gente, y más gente, y más gente…sin parar de animar, de aplaudir, de gritar. Casi sin darme cuenta, prácticamente flotando, me planté en la curva de 90 grados que nos llevaba al último Km, con la meta al fondo. La gente estrechaba la calzada, jaleando y vitoreando a los corredores. Con mucha emoción, pasé junto al Kursaal, cruce el puente y recorrí los últimos metros entre los aplausos de  la multitud, entre la que se encontraban Gema, Pilar, Iker, Marian y Luján (aunque entre los gritos, aplausos, megafonía, la emoción, etc. ni les vi ni les escuché). Con tanta emoción en los últimos Km’s, ni había mirado el garmin, y no sabía si iba dentro del tiempo previsto o no…y qué más daba?; hoy el tiempo no importaba. Los últimos metros, frente a la zona de gradas era el momento de sonreir y dejarse llevar hasta la meta. Acompañado por un gran número de corredores (como durante todo el recorrido), cruce el arco, dejando salir la emoción tras finalizar esta gran carrera.
           Tiempo de carrera: 1:38:58 (4:57 m/Km. Un tiempazo para ser un perfill tan duro, aunque no era día de preocuparse mucho por la marca, sino de terminar mi preparación a la Maratón y disfrutar de ese momento, del día en el que he sentido el ánimo de miles de personas durante casi todo el recorrido, haciéndote sentir todo un héroe)

Tras cruzar la meta, teníamos que recorrer unos metros vallados hasta llegar a la zona de entrega de chips. Pues aún la gente que estaba detrás de la vallas continuaba aplaudiéndonos. Impresionante. Para completar los obsequios por participar, nos dieron una medalla conmemorativa, fruta, chocolatinas, agua y aquarius.

Es imposible describir las sensaciones después de una carrera así. Destacar que es muy complicado organizar con tanta precisión una carrera con tantos participantes. Pero ha quedado demostrado que tanto la organización como la gente se vuelcan para que así sea. Como único punto a mejorar, yo propondría que algunos de los avituallamientos fueran de botella en lugar de vaso, porque se hace muy difícil beber y mojarse con vasos tan pequeños. Además, la botella la puedes conservar un tiempo por si la necesitas más adelante. Y ya que pedimos, que la bolsa del corredor sea un pelín más copiosa, ya que el precio que se paga es algo elevado para una carrera de esa distancia. Por lo demás, perfección total.
No cabe duda que esta es una de las mejores carreras, si no la mejor, en la que he participado. El recorrido, los paisajes, el perfil, y sobre todo la gente, hacen de la Behobia-San Sebastián una carrera imprescindible en el palmarés de todo corredor popular. Ni que decir tiene que volveré, no sé si el año que viene, o al otro, una, dos, o más veces, pero volveré.

 






Fotos de Gema, El Diario Vasco y Marathon-photos.com