“La cumbre más alta”. Después de fallar a las dos primeras ediciones de la Subida a la Cruz de Benidorm, este año tocaba cumplir y “sufrir” como dios manda en la ascensión más escarpada de mi ciudad. Como siempre, correr en casa es un placer, por mucho que se sufra…Pese a que no llevo un ritmo regular de entrenamientos, las últimas carreras (sobretodo el 20k de Siete Aguas), me han curtido en las rampas más exigentes, así que esperaba que mis piernas respondiesen. El recorrido en esta edición se alargaba hasta los 10k, consistente en salida desde el ayuntamiento, recorrer entera la Playa de Poniente para iniciar una durísima en interminable ascensión hasta la cruz, para luego bajar y volver prácticamente por el mismo recorrido hasta la meta. Antes de la salida, me encontré con compañeros del CAB y conocidos que también se embarcaban en esta batalla. La mañana era soleada, ideal para correr, con buen ambiente de corredores aunque escaso de público. La estrategia era conservar en el recorrido por la playa hasta el inicio de la subida, y una vez allí, subir con calma y con cabeza, dejando algo de reserva para la vuelta.
A las 10:00 se dio la salida, y la masa salió disparada, como si fuese una carrera de 5k. Madre mía, qué ritmo! El primer Km lo pasé en 4:00 m/km, y aún me adelantaban corredores! Empecé a bajar el ritmo hasta rodar cómodo pero sin dejarme llevar mucho, y continuaba quedándome rezagado...pero esta gente no sabe que tenemos que subir hasta la cruz?, me iba preguntando a mí mismo. Menudo ritmo llevaban; empecé a dudar si era yo el que estaba conservando demasiado. Poco a poco el grupo que me precedía empezó a estabilizarse y a mantenerse, y casi sin darnos cuenta, llegamos a la primera de las rampas: desde ahí hasta arriba, 2km seguidos sin parar. En estas primeras cuestas alcancé a la mayoría de los corredores que me habían adelantado en la playa, lo que me dio moral para la subida. Poco a poco, las cuestas se iban endureciendo, primero serpenteando entre viviendas y apartamentos, y poco a poco, adentrándonos en la Serra Gelada, con los acantilados cono escenario. El último Km de ascensión se me hizo eterno, concentrado totalmente en mantener el ritmo, y en no desanimarme y venirme abajo, sin reparar en más objetivos que el asfalto que tenía tres metros por delante. Pese al sufrimiento, mis sensaciones eran buenas ya que no iba a límite, y notaba que tenía fuerzas para la vuelta. A pocos metros para llegar al “llano” en la cima, me crucé con la cabeza de carrera (mi compañero del CAB Rubén, que iba pulverizado la carrera como si subir hubiese sido fácil...). Ya en la cima tras unos metros de falso llano y con unas vistas espectaculares de Benidorm, el avituallamiento que me vino de perlas!! Giramos 180º, y sin tiempo para recuperar, me lancé en picado por las mismas rampas que hacía unos minutos me habían puesto a prueba. Muy buenas sensaciones también en la bajada, mejor de las esperadas, hasta conectar de nuevo con la playa donde iba a estar la prueba de fuego: si de verdad había reservado bien y podía mantenerme los últimos 2km's, o por el contrario se me iban a hacer eternos y me hundiría. La estrategia era apretar desde el principio, aprovechando al máximo las buenas sensaciones. Y con esa propuesta recorrí toda la playa, con ritmos entre 4:15-25 m/Km durante todo el recorrido, y con muy buenas sensaciones, que me permitieron incluso adelantar a varios corredores. Últimos giros para enfilar en dirección a la plaza del Ayuntamiento, donde nos esperaba la ultima rampita, que no era nada en comparación con las “paredes” que habíamos escalado. Ahora sí, con algo más de ambiente, y con muy buenas sensaciones, la meta esperaba.
Tiempo oficial: 46:29
Puesto de llegada: 39 de la general. 10 de mi categoría (162 corredores llegados a meta)
Tras la meta, buen avituallamiento (coca cola, agua, zumos y fruta) y la bolsa del corredor, con el clásico caldo Aneto de las carreras organizadas por Brotons, una revista runner, lata de Burn y una bolsa-mochila.
En cuanto a la carrera, totalmente recomendable si te gustan los reto, la superación y algo diferente. Eso sí, hay que venir con ganas de sufrir. Pese a todo, buenas sensaciones para una carrera tan dura, y también muy buen tiempo, mejor de lo esperado, aunque a estas alturas, uno siempre quiere más, incluso más de lo que puede
domingo, 4 de mayo de 2014
sábado, 26 de abril de 2014
Media Maratón Puerto de Sagunto (26-04-14)
Después de haber fallado este año a dos medias maratones que tenía programadas (Murcia y Ribaroja), quería quitarme la espinita y hacer alguna media antes del verano, y tras darle varias vueltas al calendario, por fin conseguí abrir hueco para participar en la Media Maratón del Puerto de Sagunto (Así que este año iba a hacer doblete en Sagunto, participando en las sus medias). Otro aliciente, volver a coincidir con Jose en una Media, porque hacía un montón de meses que no coincidíamos en una carrera...de hecho, hizo de perfecto anfitrión junto a su familia, junto a los que compartí los momentos previos a la carrera. Destacar que junto con el dorsal (que me recogió Jose), daban la bolsa del corredor, con camiseta técnica, revista runner y cupones descuento de tiendas y servicios deportivos. Después de las correspondientes fotos de rigor, nos dirigimos a la zona de salida...menudo ambientazo! El parque donde se ubicaba la salida y los alrededores estaban tomados por cerca de 2000 corredores que trotaban en todas direcciones. Además, muchos espectadores se preparaban para animarnos en la salida. Entre la multitud encontré al gran Andrés, con el cual también estuve en el 20K de Siete Aguas, y que venía dispuesto a pulverizar el crono. Poco a poco nos pusimos en línea de salida, pero bastante retrasados debido a la gran multitud de corredores, por lo que casi seguro que íbamos a perder mucho tiempo en los primeros Km's. Objetivo?, pues como no llevo una regularidad buena en los entrenamientos, y llevo dos semanas sin tirada larga, no sabía cómo iba a responder, aunque iba a tratar de dar el máximo. Pero si muchas expectativas...La tarde era soleada, con algunas rachas de viento ligeras, así que el calor y el podrían ser unos dignos enemigo. El recorrido era llano, con una primera vuelta de unos 5Km por el centro y por la zona del puerto, y luego una larga por la afueras, hasta Canet, terminando por el mismo recorrido que la 1ª vuelta. A las 18:30 se dio la salida, y debido a la masificación tardamos varios segundos en empezar a andar, y hasta que no cruzamos el arco de salida no pude empezar a trotar. Lo primero, tratar de recuperar posiciones y tiempo, y no quedarme cortado en posición retrasada por corredores que van a ritmos más lentos. Así que durante los 2 primeros Km's, fui adelantando sin piedad a todo el mogollón que tenía delante, buscando huecos imposibles, resquicios minúsculos y saliendome totalmente de mi ritmo para buscar una buena situación en el pelotón; eso sí, respetando al resto de corredores, sin empujar y sin recortar. La 1ª no tuvo más misterio que tratar de adelantar posiciones, pero sin volverme loco, ya que quería reservarme para terminar bien, y si podía, apretar al final. Al paso por meta, impresionante ambiente de público animando, lo cual me dio mucha moral y ánimo para la segunda y principal vuelta. Hasta ese momento iba muy cómodo, demasiado; tenía que frenarme porque mis piernas y sobretodo mi cabeza pedían más, pero había que conservar, que quedaba mucho. Cruzamos el cauce del río y bajamos por uno de sus margenes en busca del paseo marítimo de Canet. Desde la salida no paraba de adelantar corredores, sin llegar al límite, y seguía con muy buenas sensaciones a ritmo constante (4:20-25 m/Km). En paralelo al paseo marítimo, ya en Canet, mucha ambientación y aplausos de la gente prácticamente en todo el recorrido por esta zona. En el Km 10, el avituallamiento me vino de lujo para refrescarme y recuperar el aliento que ya empezaba a fallar. Pasado el 11, giramos para volver hacia el paseo, pero en esta ocasión, más cercanos al mar. Seguía con las buenas sensaciones, sin flaquear, si parar de adelantar, a ritmo constante, y echando cuentas de si podía acercarme a mi mejor marca (aunque más que nada por animarme...). Con muy buenas sensaciones recorrí la zona del paseo marítimo de Canet para llegar de nuevo al margen del río, y tras recorrer un tramo esta vez en sentido contrario, cruzamos el cauce, buscando de nuevo el Puerto de Sagunto. Seguía adelantando corredores, y aunque las fuerzas iban ya muy justas, mis cálculos mentales me situaban muy cerca de mi mejor marca en media maratón…incluso con posibilidad de bajarla. Tras un Km recto por la playa en el que recibimos bastantes aplausos y gritos de ánimo, enlazamos de nuevo con el circuito de la 1ª vuelta. Ya no quedaba nada, y hasta el momento la cosa iba bien. Pero claro, la gasolina en algún momento tenía que acabarse…y se acabó. En el Km 18, primeros síntomas de que las fuerzas iban ya al límite, coincidiendo con una zona desierta de espectadores y con el sol arreciando de cara. Aún así, seguí apretando al máximo para lograr mantener el ritmo y no hundirme. En el Km 19 los cálculos ya me pronosticaban que no iba a bajar mi mejor marca, lo que me dejó tocado anímicamente y decidí buscar un ritmo cómodo para llegar dignamente a meta. Tras un giro de 180º, el cartel del Km 20 y tras él, una larga avenida en al cual volvía a aparecer el ansiado público animando a nuestro paso. Tras un interminable Km agónico, en el que me costaba encontrar un ritmo constante, por fin de nuevo en el parque donde se encontraba la meta, con un llenazo total de espectadores aplaudiendo y animando, lo que me hizo reaccionar un poco y entrar un meta con algo de alegría.
Tiempo oficial: 1h.35:33
Tiempo real: 1h.34:15(a 4:28 m/Km)
Puesto de llegada: 375 (1834 corredores en meta)
Tras el arco de meta, buen avituallamiento de líquidos (agua y bebida isotónica), fruta, cocas, bollería…espectacular! Todo se agradecía después de la paliza que me había dado. Muy buena carrera, la organización genial y el trazado perfectos para conseguir marca. A ver si el año que viene estoy mejor y vengo a por un buen crono. En cuanto a la carrera en sí, mejores sensaciones de las esperadas, con un buen planteamiento y una buena estrategia que me permitió llegar en buenas condiciones casi hasta el final. Lástima no haber tenido algo más de fuelle en los últimos 3 Km’s, porque creo que podría haber rascado unos segunditos a mi marca personal, pero es lo que tiene no ser regular en los entrenamientos, que luego en carrera se acaba notando. Aún así, creo que me puedo dar por satisfecho, porque además de disfrutar no he sufrido mucho. Salvo cambio de última hora, creo que esta es la última media de la temporada, así que hasta dentro de unos meses me despido de las tiradas largas…volveremos a la carga después del verano!!
domingo, 13 de abril de 2014
20K Siete Aguas (13-04-14)
“Rompepiernas”. En Siete Aguas, municipio volcado con
el atletismo y pionero en la organización de carreras populares en la Comunidad
Valenciana, se volvía a proponer una más que interesante iniciativa para los
amantes del running, consistente en recuperar el recorrido original de la
primera carrera popular de Siete Aguas, que con el tiempo derivaría en el Gran
Fondo que hoy conocemos. Este recorrido original poco tiene que ver en realidad
con el del GF actual, pero sí coincidían en la dureza del trazado (esto es
Siete Aguas, ese es el encanto). Pese a que sufrí lo que no está escrito en mi
primera participación en el GF, el punto masoca que llevo dentro me hizo
apuntarme a esta carrera, que iba a suponer un nuevo reto. Pues nada, con toda
la ilusión y ganas de sufrir me planté en Siete Aguas (bastante desierto
comparado con mi recuerdo del Gran Fondo, que no se podía ni andar...), con la
intención de darlo todo. Una vez allí, y tras recoger el dorsal y la camiseta
conmemorativa, compartí los momentos previos a la carrera con el gran Andrés
Cervera, que hizo de excelente anfitrión. De nuevo el municipio volcado con el
atletismo, aunque con bastante menos ambiente que en el Gran Fondo, con muy
buen ambiente en la zona de salida. La carrera no dejaba margen a duda:
recorrido a una sola vuelta, con subida constante hasta el Km 6 (telita...),
después terreno semi llano, con cerca de 3 km de camino de tierra; del 13 al 14
una subida fuerte, y de ahí al final llano con bajada, con una última cuesta en
el km19. Estaba todo estudiado, sólo había que ver hasta dónde llegaban mis
piernas. A las 10:00 en punto se dio la salida, y directamente en subida!!
Después de carca de un Km callejeando por el municipio, cogíamos dirección
hacia las afueras, ya con el perfil ascendente. Poco que narrar hasta el Km 6:
subida constante, dura y sin tapujos. En realidad la pendiente no era muy
pronunciada, pero con el paso de los Km's se hacía pesadísima. Del Km 6 al 8,
el recorrido daba una tregua, aunque aún nos tocó superar varios toboganes,
para que no se nos olvidase dónde estábamos. Ya con un perfil mucho más
asequible, entre el Km 9 y el 12 cambiamos el asfalto por sendero de tierra y
piedras, algo poco común en las carreras populares, pero que se agradecía. De
nuevo en el asfalto, iba mentalizándome para afrontar otro de los tramos con
rampas que nos ofrecía esta entretenida carrera, y como era de esperar, poco a
poco la carretera empezó a coger desnivel bordeando una montañita (perdón por
la descripción, cualquier autóctono podrá definirlo mejor: cerro, colina,
sierra, etc.). A estas alturas de la carrera, yo iba ya totalmente tocado, y la
ascensión era bastante exigente, así que eché el resto para terminar cuanto
antes de bordear la citada montañita (iluso...). Cuando ya empezaba a flaquear
en mi lucha contra el asfalto, vi de refilón que por la “montañita” de enfrente
(más alta aún que por la que estábamos subiendo), subía una carretera hasta la
cima, que daba la sensación que daba al otro lado de la montaña...y por esa
carretera, allá a lo lejos...discurría la carrera: se veían como hormiguitas a
los corredores, los cuales luchaban por no quedarse clavados en la pendiente.
Pues sí, bajonazo total! Cuando yo ya iba pidiendo la hora y necesitaba
urgentemente que se acabara aquello, me encuentro con que estoy a mitad de un
infierno, y que aún no ha llegado la parte más dura. Según continuaba bordeando
la montañita, se confirmaba lo esperado, que esa carretera continuaba hasta
enlazar con la montañita de enfrente. Pues nada, primero una y luego la
otra...después de un giro propio del Tour de Francia, enlacé con la subida
mortal que había visto desde la distancia y con más inercia que otra cosa,
hasta arriba. Tal vez no eran tan duras estas rampas, pero después de lo que
llevábamos encima, 1Km seguido de subida y tan dura, fue demoledor para mi.
Hasta ese momento iba con buenas sensaciones, controlando ritmos; pero una vez
coronado el puerto, iba totalmente roto, por inercia, y lo único que me
consolaba un poco era saber que ahora era todo bajada...(jajajaja). Bajada
todo, sí. Del 14 al 17, el predominio era llano, aunque bien es cierto que con
algunas bajadas pronunciadas, pero también un par de ellas ascendentes ante las
cuales ya no sabía ni qué músculos utilizar para poder subir. Con el calor ya
arreciendo, por fin llegué al Km 17, y ahora sí, la bajada. Eso sí, hasta las
bajadas eran complicadas: un desnivel muy pronunciado que hacía polvo las
rodillas. Además, la carretera dibujaba una herraduras que dificultaban aún más
si cabe la bajada al tener que frenar en cada
curva (bueno, en realidad era difícil para mi, porque me adelantaron un
para de corredores a una velocidad endiablada). A lo lejos ya se oía la
megafonía y el bullicio de la meta, pese a que aún estaba muy lejos. Con unas
molestias terribles en la rodilla, por fin finalicé la tortuosa bajada, en el
mismo momento que afrontábamos la última subida (de unos 400 m.) coincidiendo
con el Km 19. Ahora ya quedaba echar el resto en la subida, tras la cual
teníamos una larga recta llana hasta la meta. Al comienzo de la subida me
adelantaron dos corredores, pero tras unos metros empecé a encontrarme bien y conseguí
recuperar la posición. Con buenas sensaciones, llegué al llano y apreté todo lo
que pude. Pese a esto, uno de los corredores que me había adelantado en la
última subida, me seguía de cerca apretando también de lo lindo, lo que dio un
puntito de interés más a la llegada. Poco a poco iba apareciendo público a
medida que nos adentrábamos en el centro del pueblo. Al final ya se veía el
arco de meta, y yo iba apretando a tope, al límite que me permitían las
piernas. A falta de 100 m., con el pueblo totalmente volcado en la llegada de
los corredores y el speaker animando la llegada, mi compañero en el último Km
me tiró un sprint demoledor que me dejó seco;
no soy corredor de apretar en la meta, salvo que mi mejor marca está en
juego, así que mi primer instinto fue de resignación; pero en esta ocasión,
algo dentro de mi se abrió paso a gritos diciendo “no hemos sufrido 20 Km de infernales
cuestas para dejarnos vencer en la meta!!!” y pese a haber perdido la posición
por bastantes metros, mis piernas empezaron a responder al sprint con una
vitalidad que no había sentido nunca. Entre aplausos, gritos, palmas, etc.,
recuperé la posición con solvencia y crucé con dignidad la meta.
Tiempo
oficial: 1:36:08 (a 4:48 m/Km)
Puesto
de llegada: 60 (219 llegados a meta)
Tras
la meta, necesité unos segundos para recuperar el aliento después del palizón
de la carrera y sobretodo del esfuerzo final. Recorrimos la plaza donde daban
la bolsa del corredor y el avituallamiento, con agua, fruta, pastaelitos,
bebida isotónica, torrijas caseras... vamos, espectacular.
Me
reuní de nuevo con Andrés para comentar la carrera, y compartir un merecido
refrigerio después de la gesta.
En cuanto a la carrera, genial la organización y la
entrega de Siete Aguas con sus carreras populares. Da gusto ver cómo se vuelcan
con el atletismo popular. Eso sí, la carrera dura, dura, dura. Había que
regular mucho, y aún así, el sufrimiento es inevitable. Pero esa es la grandeza
que tiene. Además de las vistas espectaculares (que como siempre en estas
circunstancias no se puede apreciar al 100%) y sobretodo por lo histórico del
recorrido. Pese a todo, buena marca en uno de los terrenos que más me gustan:
rompepiernas. Totalmente recomendable. Habrá que repetir en otra ocasióndomingo, 23 de marzo de 2014
Gran Fondo de Turís (23-03-14)
El Gran Fondo de Turís se cruzaba en mi agenda de carreras por primera vez, y dadas las características del perfil (aparentemente carrera durita), no he podido resistirme a participar. Sin más información sobre la carrera que la que aportaba la web (en la quedaba reflejado que el perfil era algo exigente), me planté en Turís para disfrutar de una mañana de runnig. El pueblo en sí parecía ajeno a la carrera, pero al adentrarme en la plaza donde se ubicaba la salida/meta, el ambiente runner era más que patente. Con la recogida del dorsal daban también la bolsa la camiseta técnica conmemorativa. Después de dar una vuelta disfrutando del ambiente, volví al coche para prepararme, calentar y estirar. El recorrido constaba de una vuelta corta por el pueblo, y luego un recorrido por las afueras, primero bajada contínua hasta el 6,5 aproximadamente, y luego una fuerte subida hasta una urbanización cercana; y vuelta por el mismo camino. Era una mañana soleada, ideal para correr, pero con ligeras rachas de viento que podían dificultar algo la carrera. A las 10 en punto se dio la salida; la primera vuelta por las estrechas calles del pueblo prácticamente a trompicones, tratando de adelantar a los corredores que iban a ritmos más lentos para evitar quedarme cortado y perder tiempo. Al paso por meta la carrera se fue abriendo poco a poco, a medida que enfilábamos hacia las afueras de Turís. Hasta el Km 6 la carrera la carretera era prácticamente todo descenso, a excepción de una subidita en el Km 4. Durante este trayecto, me limité a marcar un buen ritmo y a conservar para las subidas que tenía por delante. Pasado el 6, venía la parte más dura de la carrera, una subida de cerca de 1,5 km con bastante pendiente, hasta una urbanización. Con algo de precaución inicié la subida, pero a medida que subía me iba encontrando mejor, así que me animé y empecé a apretar adelantando a varios corredores. A mitad de ascensión nos cruzamos con la cabeza de carrera que ya bajaba a ritmo endiablado. Con algo de sufrimiento al fin coroné la cima, y tras recorrer un tramo llano de cerca de 500 m., me lancé a por la bajada. Ahora tocaba volver por el mismo sitio hasta Turís. La bajada con buenas sensaciones, casi sin acusar el esfuerzo de las rampas al subir, y tras unos metros de llaneo, subidita hasta el pueblo, por la misma que antes habíamos bajado. En este tramo se notaba bastante el viento en contra y por momentos se hacía algo difícil correr, sobretodo porque desconcentraba mucho. Ya en la subida, tuve mis más y mis menos (deportivamente hablando) con algunos corredores que insistían en “retarme” en este tramos final de carrera, pero al final con un apretón final pude salir victorioso. Con muy buenas sensaciones, entré de nuevo en Turís, con mejores sensaciones de las esperadas, ya que en la subida final no había sufrido tanto como pensaba. Tras unos metros de callejeo por el pueblo, aún en ligera subidita llegué a la plaza donde había empezado la batalla. Well done!
Tiempo: 1:13:29 (a 4:26 m/Km)
Puesto de llegada: 144 (386 llegados a meta)
Tras la meta, un buen avituallamiento con agua, Aquarius y coca cola y una espectacular mesa con diferentes tipos de cocas dulces, para chuparse los dedos. Era inevitable repetir!. En cuanto a la carrera, muy buenas sensaciones, de menos a más, respondiendo muy bien en las subidas y sobretodo en la parte final. Además, he conseguido MMP en esta distancia, así que muy contento. Destacar también la buena organización de la carrera y la atención al corredor después de la misma. Me la apunto en el calendario para próximas ediciones
domingo, 23 de febrero de 2014
3ª Carrera Universidad de Valencia (23-02-14)
Por motivos de calendario y a fin de probar en una
carrera de distancia más corta de lo habitual, me inscribí en esta carrera (2ª
dentro del X Circuito de Carreras Populares de Valencia). Mención especial para
este circuito, puesto que es una de las mayores apuestas para fomentar el
running a nivel popular, ya que propone 10 carreras de distancias asequibles
para cualquier persona (entre 5 y 7 Km), a un precio muy accesible (2,5€). Así
que, un aplauso para la organización. En cuanto a la carrera, la idea era hacer
una carrera rápida, tratando de bajar de 4:00 m/Km, en un circuito urbano y
totalmente llano de 5,3 Km. Dado que era una mañana fresca, lo ideal era
calentar bien antes de la salida para poder echar el resto nada más salir. A
mitad del calentamiento me di cuenta de que la salida estaba dividida en 3
cajones para marcas acreditadas, y luego el resto todos juntos...y 30 m. antes
el cajón general estaba ya lleno!! Así que dejé de lado el calentamiento y me
adentré en la multitud, tratando de avanzar cuantas más posiciones mejor,
porque si no, lo de “correr” iba a estar complicado (ya tengo experiencia en
carreras masificadas en Valencia, y hasta el km 3 no te puedes abrir
hueco...pero esto en una carrera de 5Km es tirar la carrera, en cuanto a tratar de obtener marca se refiere). Además,
a mi alrededor se notaba que la intención de los corredores era la de pasar la
mañana practicando deporte, sin más pretensión, por lo que la mayoría del grupo
donde estaba no iban a abrirse buscando tiempos, si no que se lo iban a tomar
con calma. Es normal: un buen circuito, recorrido llano, precio regalado, etc.
la gente se apunta en masa a estas carreras, y la gran mayoría sólo piensa en
disfrutar o conseguir sus pequeños retos; y con tanta gente (7000 corredores)
en un circuito muy corto, lo normal es
que no se pueda correr en busca de marca, salvo que estés en los cajones de
delante. Pero qué se le va a hacer, esto es así, todos tenemos derecho a
correr. Así que durante los minutos previos a la salida, mi estado de ánimo fue
cambiando de la concentración total, al realismo, de ahí a la desilusión, y de
ahí al “se hará lo que se pueda; pero al menos, voy a disfrutar haciendo lo que
me gusta”.
A
las 9:01, se dio la salida, y tras varios segundos parados, poco a poco
empezamos a andar, y poco a poco a trotar. Como era de esperar, la multitud
impedía correr con fluidez, así que, uno que es perro viejo en esto, empecé a
acercarme a un lateral, en busca de “aire limpio”. Pasados unos 200 m., y con
bastante retraso respecto a mi ritmo esperado, opté por la “vía paralela” para
recuperar tiempo; es decir, que hasta el km 2,5 aproximadamente invadí el
carril contrario de circulación, la acera, medianas, medianas con setos, etc.,
llegando incluso a sortear peatones y coches.
Apreté a tope todo lo que pude hasta que finalmente me incorporé de
nuevo al cauce de runners, ya en un grupo con espacio para correr y marcar
ritmo. Pasado el Km 3 pasamos por el estadio de Mestalle, lo cual siempre es un
aliciente gratificante. Desde ese momento y hasta la meta, apreté todo lo que
pude, continuando adelantando a bastantes corredores. A falta de 300m., casi
entrando en el campo de fútbol donde estaba la meta, noté como mis fuerzas
empezaban a flaquear y por un momento
pensé en acomodarme en el grupo en el que iba y dejarme llevar, que bastante
había apretado ya. Pero pasados unos segundos, saqué fuerzas de flaqueza y
apreté todo lo que pude, adelantando a una grupo bastante numeroso de
corredores hasta que me planté en el césped a pocos metros de la meta. Ahora
sí, ya tocaba bajar las revoluciones.
Tiempo oficial: 23:48
Tiempo real: 22:00
(a 4:06 m/Km)
Puesto de llegada: 1177 (7000 participantes)
Tras la meta, entregué el chip, recogí una botella
de agua y recorrí los metros que restaban para salir del campo recuperándome
del tirón final. Ambientazo en campo de fútbol, lleno a reventar de corredores
y espectadores, dando un colorido especial a la llegada. Sin más regalo ni
obsequios (tampoco se le puede pedir mucho a la organización por 2,5€...), le
dí dos traguitos al agua, y continué trotando 1km hasta el coche.
Sensación agridulce en esta carrera, ya que
llegaba con buenas sensaciones y expectativas de bajar de 4:00 m/Km, y finalmente no pudo ser; pese a
todo, traté de darlo todo y maquillar el resultado, además de disfrutar
corriendo, pero me quedo con la duda de qué hubiera pasado de haber salido
mejor situado o de no haber habido tantos participantes. Carrera muy
ambientada, genial para fomentar el atletismo popular, buena organización y
económica, pero tal vez no idónea para conseguir marca.
jueves, 26 de diciembre de 2013
San Silvestre de Altea (26-12-13)
Pues
ya se va acabando el año, y como no podía ser de otra manera, hay que
participar en alguna de las numerosas carreras de San Silvestre que se
organizan en la mayoría de municipios. Para no perder la costumbre, repito en
Altea por tercer año consecutivo, pero en esta ocasión con intención de
divertirme y disfrutar y no de competir. Este año iba a participar junto a
Mónica y Jorge (dos compañeros del trabajo que se inician en el mundo del
running) y a mi hermano. Además, iba a ser la primera vez que corría
disfrazado. Como siempre, antes de la carrera muy buen ambiente, donde nos
encontramos a amigos, compañeros de club, conocidos, etc. y donde nos hicimos
las fotos de rigor para inmortalizar el momento. La carrera mantenía el
recorrido de todos los años, con una vuelta por el municipio de 4 Km.
El
desarrollo de la carrera no tuvo mucho a destacar ya que fuimos los cuatro
juntos todo el recorrido, con la intención de pasar un buen rato. Destacar lo
curioso que es que todo el mundo, sobretodo los niños pequeños, te aplaudan y
te griten al verte pasar disfrazado de Papa Noel.
Tiempo oficial: 26:30
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